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jueves, 5 de agosto de 2010

Uruguay: Forestación y fábrica de celulosa en Río Negro

De promesas de empleo a "triste privilegio" de desocupación.

En el año 2005, mientras organizaciones sociales y ambientales continuaban dando razones (1) del por qué se oponiían a la instalación de megas fábricas de celulosa en Uruguay, el intendente de Río Negro, Omar Lafluf, decía a los finlandeses_ "Vamos a contar con ustedes para que nos ayuden a dignificar la vida de los rionegrenses".

Entre las razones expuestas por dichas organizaciones, se mencionaba la preocupación por el tema del empleo. Por un lado, señalaban los puestos de trabajo que se perderían por la instalación de la fábrica en el turismo, la pesca y la agricultura entre otros. Por
otro lado, cuestionaban las cifras aportadas por Botnia (2), que prometía que, además de los 300 puestos de trabajo permanentes en la fábrica, “el proyecto genera directa e indirectamente 8.000 puestos de trabajo cuando la planta esté en operación. Aproximadamente 3.000
de ellos estarán en el Departamento de Río Negro” (durante el 2º
Foro Público en Fray Bentos).

Lamentablemente, los hechos nos han dado la razón. Río Negro cuenta hoy con la única moderna fábrica de celulosa instalada en el país y con miles de hectáreas de tierra dedicadas a la plantación de árboles con destino a celulosa. Sin embargo, en materia de empleo,
Río Negro tiene el “triste privilegio” -en palabras de su actual intendente Lafluf- de ser el departamento con mayor desocupación del país. (3)

En el día de hoy, el diario El País informa que “Lafluf pide a Mujica una responsabilidad especial” y que "Nos gustaría recibir del gobierno alguna consideración al momento de decidir la ejecución
de obras públicas que favorezcan al departamento, que tiene el triste privilegio de tener el índice de desocupación más alto del país".

Es curioso que luego de dar su total apoyo a la instalación de la planta de Botnia en sudepartamento, salga ahora el intendente Lafluf a reclamarle al presidente ayuda para afrontar los impactos que la instalación de la misma produjo en su departamento.

¿No sería más lógico que le reclamara a la empresa por las promesas incumplidas en materia de generación de empleos? ¿No tiene hoy UPM-Botnia una “responsabilidad especial” por el triste
privilegio que ostenta Río Negro en materia de desocupación? ¿Qué pasó con la creencia de Lafluf de que iba a contar con esta empresa para ayudar “a dignificar la vida de los rionegrenses”?

Frente a la situación crítica que ahora viven los rionegrenses, Lafluf opta por “olvidar” la responsabilidad de UPM-Botnia en la misma y pide “alguna consideración” al gobierno central para intentar sacar al departamento del pozo en que ahora se encuentra.

Por supuesto que nadie puede oponerse a que se busquen soluciones a los graves problemas que están viviendo los rionegrenses en materia de desempleo. Pero al mismo tiempo es necesario señalar que los argumentos planteados por las organizaciones sociales y ambientales
que se opusieron desde el principio a la instalación de mega fábricas de celulosa en nuestro país eran correctos: los empleos prometidos siguen tan invisibles como siempre.

Que esta dolorosa experiencia sirva al menos de aporte en el momento de discutirse la instalación de nuevas fábricas de celulosa y de nuevos proyectos de forestación. (4) Que no se vuelva a creer en los cuentos de hadas que nos venden las empresas porque su objetivo no es
el de “dignificar la vida” de nadie, sino el de lograr el mayor beneficio económico posible y llevárselo a sus países de origen.

Grupo Guayubira

2 de agosto de 2010

Notas:
1.- “Los supuestos beneficios de las fabricas de celulosa”
elaborado en octubre de 2003 -
http://www.guayubira.org.uy/celulosa/supuestos.html
“El caso de las plantas de celulosa de Botnia y Ence” - artículo
publicado en Brecha en marzo de 2005 -
http://www.guayubira.org.uy/celulosa/caso.html
2.- ver “La inversión y el empleo de Botnia: no todo lo que reluce
es oro” - comunicado de prensa de marzo de 2005 -
http://www.guayubira.org.uy/celulosa/inversion.html
3.- “Los empleos invisibles de Botnia en Río Negro: que al menos
sirvan de experiencia” - comunicado de prensa de mayo de 2008 -
http://www.guayubira.org.uy/comunicados/empleos.html
“Lafluf pide a Mujica una responsabilidad especial” - artículo
publicado en diario El País del 2 de agosto de 2010 -
http://www.elpais.com.uy/100802/ultmo-505695/ultimomomento/lafluf-pide-a-mujica-una-responsabilidad-especial
4.- “Año electoral: buena oportunidad para debatir el modelo
forestal vigente” - comunicado de prensa de febrero de 2009 -
http://www.guayubira.org.uy/comunicados/debatir.html
“Sin corte de rutas ni tribunales internacionales… Evaluemos los
beneficios y costos de una mega-fábrica de celulosa” - nota de
julio de 2010 -
http://www.guayubira.org.uy/celulosa/evaluemos.html

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Por más información:
info@guayubira.org.uy - http://www.guayubira.org.uy/
– (02) 413 2989 begin_of_the_skype_highlighting (02) 413 2989 end_of_the_skype_highlighting

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lunes, 13 de julio de 2009

Uruguay: La forestación avanza y la contaminación también.

En la Quebrada de los Cuervos, departamento de Trinta y Tres.

No se respeta ni las zonas protegidas. Ni los escasos montes autótonos. Los extranjeros, nos van reodando, poco a poco, paso a paso.
Nada de esto se considera en los temas electorales, para que?, estás son ya tierras ajenas.
Estos señores no saben de "jardin en flor", ni de "viejas arboledas", y han olvidado, el camino nuevo y memoria ya no tienen, la han vendido. Así como las tierras.

Plaguicidas

Uruguay no cumple con el Convenio de Rotterdam, de 1992, que regula el comercio de plaguicidas altamente tóxicos. El 90% de estos productos vertidos en el mundo son producidos en países industrializados. Y el 80% de su comercialización está en poder de 24 empresas transnacionales, de las cuales, Bayer, Ciba Geigi, ICI, Monsanto y Shell controlan la mitad de su venta.
Muchos de estos plaguicidas que imoprtamos están prohibidos en los países desarrollados por su alto efecto negativo sobre el ambiente y la salud.

"Dios hizo la vaca, que nos da la leche, hizo el dulce leche..." , canción infantil.
Monsanto, nos da el rBGH.

Las vacas como todo mamífero produce Somatropina Bovina (BST), una hormona de crecimiento, conocida también como BGH. Esta hormona de crecimiento, que se produce en la glándula pituitaria de la vaca, estimula la producción de leche. La cantidad de leche producida por la vaca es proporcional con la cantidad de BSTo BGH producida naturalmente, el tamaño y la genética de la vaca, la cantidad de alimento y agua consumidos.

Al inyectarse rBGH genéticamente modificado, el efecto inmediato es descargar artificialmente una gran cantidad de otra hormona, la IGF-1 (abreviatura del factor de crecimiento-1 insulina). El organismo de la vaca ahora está estimulado para producir 10 a 15 % mas de leche.

El rBGH es perjudicial para las vacas, dado que tiene el 25% más de probabilides de generar mastitis, (infección en las ubres), además de otras enfermedades.
Las vacas enfermas requieren más antibioticos. Estos antibióticos se filtra en la leche, pudiendo crear reacciones alérgicas y contribuir al crecimiento de la resistencia antibiótica de las bactérias. Los antibioticos se venden sin ninguna prescripción y se ha comprobado que más de 50 de los usados son ilegales.

Los seres humanos producimos naturalmente IGF-1, que se rompe rápidamente en nuestro organismo. El producido en la leche no se fragmenta fácilmente.
Investigaciones europeas sobre los efectos de rBGH en la salud humana concluyó que exiten evidencias de una relación entre la rBGH y los cánceres de mama y próstata.

También tenemos la soja

Rentabilidad de unos pocos privilegiados y la salud de la mayoría.
Dicamba, el próximo veneno, un cóctel de plaguicidas en la leche materna. Estos productos se venden en cualquier parte, ferreterías, semillerías, supermeracados.

El glifosato afecta la salud humana.

Hoy se fumiga usando aviones y sobre el tejido urbano de algunas localidades, y si el avión no dispone de GPS, se usan escudos humanos que indican los caminos.
Igualmente, se fumiga desde aviones las forestales, aún cuando se esté trabajando en los campos.
Un estudio ha comprobado que con una dosis hasta 1500 veces inferiores a las utilizadas por los sojeros, se producen transtornos intestinales y cardíacos, malformaciones y alteraciones neuronales.

Otra vez aquí tenemos a Monsanto y Vietnam, (agente naranja).
El herbicida dicamba se utiliza en los Estados Unidos en espárragos, cebollas, sorgo, soja, caña de ázucar y trigo. También en campos de golf y céspedes residenciales. Syngenta uno de los mayores productores de mundiales de dicamba, cerró una alianza cn Monsanto.
El agrocidio sistematico se lleva a cabo con la complicidad de cada ente y con el silencio de las mayorías, que niegan, o no tienen interes en saber.

Los nubarrones no son sólo Botnia, tampoco las manchas en el río.
En esta tierra cada vez más ajena, más contaminada por aire, tierra, ríos, la cuestión de la tierra es primordial.

Como ciudadanos, debemos manter nuestro derecho como hombres/mujeres, en contacto con nuestra naturaleza viva, humanizarnos, ennoblecer el hábitat, hacer posible la existencia de alimentos necesarios para el sustento de nuestra vida.
De lo contrario estamos apoyando la violencia. Violencia hacia la Vida.

"Así como el cardenal
Luce su copete colorado,
Defendamos la idea federal
Que Artigas ha proclamado"
de Don Joaquín Lenzina, "Ansina" (1760-1860)

NO A LA EXTRANJERIZACIÓN!!!
CON NUESTRO SILENCIO E INDIFERENCIA
SOMOS CULPABLES, NO SÓLO LOS POLÍTICOS.
NO NOS QUEDEMOS SÓLO EN DENUNCIAS,
SALGAMOS A LAS CALLES!!!










domingo, 15 de marzo de 2009

Brasil-Suecia- Stora Enso

Stora Enso está involucrada en varios pleitos. En Río Grande du Sur, son acusados por haber comprado tierra en la frontera, algo que las empresas extranjeras no pueden hacer. El pasado verano fue condenada en un proceso penal en relación con la desvastación de los bosques tropicales, teniendo que pagar 80 millones de coronas suecas en multas al Estado de Bahía y la replantación de 100 mil hectáreas.

STORA ENSO - BRASIL de nuevos colonos

La producción de pulpa de papel (celulosa), es una grave amenaza para los bosques tropicales del mundo y de las comunidades que dependen de la selva para su supervivencia. El organismo de las Naciones Unidas para la agricultura, la silvicultura y la pesca, la FAO, estima que las horas de plantación que se destina para la producción de celulosa incrementará en 45 mil quilómetros cuadrados por año. Es un área más grande que el conjunto de los Países Bajos.

Uno de los mayores desastres ambientales en la época moderna se han producido en Brasil. Pero pocos saben bien en Brasil que en 1990 había un tipo diferente de zona forestal que abarcaba muchas veces más grande que Suecia, llamado Bosque Atlántico.

El economista historiador Warren Dean, en su libro "Con Broadax y Bomberos Fire" describe cómo este desastre ecológico tuvo lugar. Originalmente iban al bosque a lo largo de casi la totalidad de los 400 mil quilómetros de la costa brasilera. Poco a poco, como resultado de las actividades de los colonos portugueses el bosque ha sido diezmado. En primer lugar se procedió a la eliminación de bosques para la dar espacio a enormes plantaciones de azúcar en el noroeste de Brasil.
Ya a comienzos de la década de los 60, la mayor parte de los estados Espíritu Santo y Bahía ya estaban cubiertos de "bosques atlánticos". Pero la dictadura militar que comenzó en 1964 que representó a las forestales restantes, sólo había un obstaculo para el desarrollo, una carretera. Los militares la construyeron a lo largo de la costa. La nueva carretera sería una "vena de agua" que bombería el desarrollo y la "modernidad".

Ya a finales de los 60 la empresa de celulosa Aracruz comenzó con las plantaciones de eucaliptus, destruyendo los bosques, donde vivían alrrededor de 40 pueblos indígenas. Hoy día, sólo quedan tres.
Aracruz se convirtió en el punto de partida para otros gigantes de la celulosa.
Se estma que más de cuatro millones de familias en Brasil no tiene tierra para cultivar. La cuestión de la distribución de la tierra en Brasil ha asolado al país en los últimos siglos y de hecho la creación del MTS, uno de los más poderosos movimientos sociales del país.

Stora Enso ha salido a la defensa de Verecel afirmando que su presencia supone el desarrollo. Es una retórica conocida. Se utilizó para defender la desforestación de la Mata Atlántica, Bahía, pero que siguen siendo los estados más pobres del país.
Un efecto secundario. La construcción de las fábricas de celulosa atrae gran cantidad de trabajadores no calificados y desempleados.

En el presente debate sueco forestal es la necesidad de un díalogo abierto y amplio sobre los objetivos. Reconocido por casi todas las partes, incluídas las grandes empresas forestales. Del mismo modo Stora Enso debe asumir una mayor responsabilidad por su producción de celulosa en Brasil y en serio sentarse con ecológistas, pequeños agricultores, campesinos sin tierra y los pueblos indígenas para debatir que el bosque atlántico sea preservado y restaurado, y como los antiguos propietarios de la tierra puedan precervar y recuperar sus derechos.
Cualquier otra cosa sería una extensión de la explotación despiadada de los colonos portugueses en el pasado.

Publicado por primera vez en Dala-Democráta, 2008/04/23
Örjan Bartholdson Secretario de Swedwatch doctorado en antropología social
Coautor conjunto Måns Andersson a la secuencia de comandos:Pulpa Sueco en Brasil. El caso de Veracel. Swedwatch y conservación de la Naturaleza.




miércoles, 28 de enero de 2009

Forestación y plantas de celulosa


Por: Víctor L. Bachetta


Casi organizaciones ambientalistas se estancó con la agudización del conflicto con Argentina por la planta de Botnia, pero el tema fundamental sigue siendo la forestación y sus impactos, cuya negación es cada vez más insostenible.Ricardo Carrere: "Un modelo calcado país a país"

El grupo Guayubira nuclea a personas y organizaciones preocupadas por la conservación del monte indígena y por los impactos socioambientales del modelo forestal vigente en Uruguay. Guayubira procura fomentar la información y la investigación sobre estos temas y no realiza acciones espectaculares de ningún tipo, pero algunos lo señalan como el grupo más radical en contra de la forestación y dedican artículos enteros con el objetivo de descalificarlo.

El técnico forestal Ricardo Carrere fue uno de los fundadores de Guayubira en 1997 y cuenta con una larga experiencia sobre esta problemática en Uruguay y en el resto del mundo, ya que desde 1996 se desempeña como Coordinador Internacional del World Rainforest Movement / Movimiento Mundial por los Bosques, una red de personas y grupos presente en 131 países.- Luego del triunfo del Frente Amplio, Guayubira le pidió una entrevista al presidente electo que nunca se concretó. No obstante, las nuevas autoridades de la Dinama se mostraron abiertas inicialmente a reunirse con las organizaciones ambientalistas, aunque esto se fue modificando después. ¿Cómo es actualmente la relación de ustedes con el gobierno?

Ricardo Carrere- Quizás puede haber culpa de ambas partes, pero de hecho hay una ruptura del diálogo. Un diálogo que, en realidad, nunca existió. El Estado en conjunto no ha entendido aún que el futuro bienestar de nuestro pueblo depende de la cuestión ambiental. Sigue anteponiendo la inversión y el empleo al cuidado ambiental. Las organizaciones mal llamadas -a mi entender- ambientalistas son vistas como un problema; su voz debe ser escuchada, porque no hay más remedio, pero sus opiniones no son tenidas en cuenta. Es una especie de diálogo de sordos. Venimos planteando desde hace años los impactos del modelo forestal, pero no se escucha, se sigue aplicando básicamente el mismo modelo. El problema central de nuestra relación con el Estado es que para ellos es una pérdida de tiempo y se sienten atacados por nosotros. Y para nosotros también es una pérdida de tiempo porque no se logra prácticamente nada.

- ¿En qué sentido puede haber responsabilidad de ambos lados?

R C- Por ejemplo, cuando nos reuníamos con la Dinama sacábamos un comunicado planteando lo que había pasado en la reunión. Creo que esto fue percibido como un ataque; dar a luz pública lo discutido en un ámbito supuestamente privado. Para nosotros, nuestra función y la función del Estado también es la transparencia, lo que se discuta y se diga es motivo de difusión pública. Quizás fue un error si fue percibido por la otra parte como un ataque solapado, pero también depende de la óptica con que se mire. Para nosotros la transparencia es importante y lo que se maneja en el Estado debe ser conocido por la opinión pública, incluyendo las opiniones sobre lo que se está haciendo y lo que no se está haciendo.

- ¿Cómo influyó la agudización del conflicto con Argentina en las actividades de Guayubira, tanto en la relación con el gobierno como con la prensa en general?R C- Influyó enormemente, porque un problema interno del Uruguay, el modelo de desarrollo que incluye la forestación y las fábricas de celulosa, que debería ser discutido sobre todo en el ámbito interno, se convirtió en un conflicto externo en el cual, supuestamente, todos los uruguayos bien nacidos debían apoyar al gobierno contra los argentinos. Nosotros quedamos aislados en todo sentido. La prensa, en particular la televisión, ha estado trasmitiendo casi a diario información sobre las fábricas de celulosa, pero a nosotros no se nos brinda acceso. Accedíamos al principio, sobre todo en Canal 5, pero a partir del conflicto con Argentina se cerraron todos los canales. La información sobre las fábricas de celulosa ha sido siempre en un solo sentido. Lo mismo ocurre en gran parte de la prensa escrita, con muy pequeños espacios para otros planteos.

- ¿Hubo cambios en las organizaciones sociales?

R C- También, pero aquí se dieron tres posiciones diferentes. Algunos pocos que se manifestaron en contra del corte de los puentes. Otros se colocaron en el extremo opuesto, el apoyo irrestricto a Gualeguaychú. Y nosotros no nos manifestamos ni a favor ni en contra del corte de los puentes porque entendemos que la instalación de las plantas de celulosa es un problema que debemos discutir internamente en Uruguay. O sea que hubo separaciones entre quienes nos oponemos al modelo forestal por tener estrategias diferentes sobre este tema. En definitiva, el corte de los puentes fue un desastre para nosotros, pero no nos pronunciamos públicamente porque es una medida que toma un pueblo hermano en defensa de lo que ellos consideran sus intereses.- Ustedes tienen relaciones con organizaciones de otros países con modelos de forestación similares.

¿Cuáles son las coincidencias y diferencias entre estos procesos?

R C- Es un modelo calcado país por país. Uno va a Chile, a Argentina, a Ecuador, a Colombia, en todos es el mismo modelo, la diferencia solamente está en si hay más o menos represión. En el caso de Chile hay una represión brutal, aplican la ley antiterrorista contra los mapuches que están tratando de recuperar sus territorios ocupados por unas empresas forestales que están invirtiendo también en Uruguay. En Colombia, la represión es mucho mayor que en Chile, porque ahí operan grupos paramilitares. En Misiones y Corrientes, en Argentina, es el mismo modelo. En Ecuador es igual. En Brasil, en Espíritu Santo, Bahía, Minas Gerais, Río Grande del Sur también. Y tiene los mismos impactos en todos lados. También he estado en Sudáfrica, en Swazilandia, en Tailandia, en Indonesia y es exactamente igual. Yo voy a estos países y tengo una serie de preguntas para hacer, pero ya conozco las respuestas de antemano. Les pregunto a los campesinos en Tailandia si la forestación con eucaliptos afectó el agua y la respuesta es "sí, terminó con el agua". Les pregunto si pueden cazar y me responden "no, la caza desapareció".

- En los países donde se inició más tempranamente la forestación con monocultivos, ¿se han reconocido esos impactos y se han tomado medidas al respecto?

R C- El problema es que es un modelo excluyente. Por ejemplo, en Chile se ha forestado en la Octava y la Novena Región. La Octava Región estaba ocupada por unos latifundios de tipo feudal, con campesinos en su interior como medianeros, que producían parte para el dueño del fundo y parte para sí mismos. Llegan las empresas forestales y los expulsan, la Octava Región está hoy tapada de forestación, pero sin gente. No hay resistencia porque la población se tuvo que ir del lugar. Lo mismo ocurrió en Sudáfrica, hace años que echaron a la gente de las zonas forestadas. En Chile, en la Novena Región es diferente porque la habitan los mapuches, que están luchando por su territorio y no se quieren ir. Lo que sucede con la forestación es que, como expulsa a las poblaciones, a la larga, los que quedan no pueden resistir.

- ¿En Sudáfrica no se tomaron algunas medidas de limitación de la forestación?

R C- Sí y no. Sudáfrica es un país muy grande con distintos ecosistemas en donde la principal limitante es el agua. La forestación se instaló en donde hay más agua y empezó a impactar sobre el agua. Dentro del sector dominante sudafricano había distintos actores, por ejemplo cultivadores de caña de azúcar, que necesitaban el agua. Se generó entonces un conflicto por el agua entre la forestación y otras actividades de los grupos dominantes. Finalmente, el país hizo un estudio que demostró fehacientemente el impacto de la forestación sobre el agua. La legislación sudafricana estableció entonces que en una parte del país no se puede forestar porque el agua es insuficiente, que en otra parte se puede forestar hasta un límite en que el agua disminuya un 5% y en el resto del país se admite que el agua disminuya hasta un 10%. Esta legislación está siendo criticada hoy porque la forestación cambió, los árboles de ahora han sido seleccionados para crecer más rápido y si crecen más rápido consumen más agua. Entonces hoy existen nuevos conflictos por el agua porque, si bien se está forestando de acuerdo con la ley, la ley está perimida y se está luchando por modificarla. Sudáfrica es el único país del mundo que reconoce, en base a sus estudios de décadas, que la forestación impacta sobre el agua.

- Todo indica que se pretende llegar a los cuatro millones de hectáreas forestadas, alimentando a cinco o seis plantas de celulosa. ¿Qué significa esta perspectiva para el Uruguay?

R C- Nosotros participamos en una iniciativa para la suspensión de la forestación y exigimos que se hagan los estudios correspondientes para realizar un balance de este proceso. Ya tenemos alrededor de un millón de hectáreas forestadas y hay cosas que es imposible no ver. Uno puede discutir las cifras del empleo en el sector forestal, pero lo que no se puede discutir es que esos empleos, cuando existen, no existen en el campo. Esa gente es contratada en los suburbios de las ciudades o en los pequeños pueblos, no vive en el campo. El vaciamiento del campo es uno de los procesos que rompen los ojos. No caben dudas de que hay un proceso de concentración de la tierra en dimensiones nunca vistas, habría que remontarse a la Colonia para encontrar estancias de 180.000 hectáreas. Y sigue avanzando un modelo de concentración y, en muchos casos, de extranjerización de la tierra. Después hay unos impactos mal llamados ambientales, porque son sociales, como la desaparición del agua. El agua es un bien social, no es un impacto ambiental aislado, priva a la gente del campo que vive del agua e impide otras producciones y, otra vez, obliga a la gente a irse. No puede ser que el Estado siga negando esta realidad. Hay que hablar también de la desaparición de flora y fauna, de la aparición de plagas. El paisaje desaparece como valor cultural y como recurso turístico. Frente a estos impactos, vamos a parar. Olvidemos los suelos de prioridad forestal, es un criterio basado en un estudio de décadas atrás. No son suelos improductivos, pero además son suelos criadores, que tienen agua para cuando viene la sequía. Se está rompiendo también el ciclo ganadero que es una de las producciones principales del país. No puede ser que se siga con ese criterio del suelo, que ignora el tema agua, cuando hay estudios científicos que advierten sobre los riesgos de desertificación. Una producción que genera todos estos impactos, obviamente no le sirve al país presente y menos al país futuro.

www.ecoportal.net Fragmento del libro: "El fraude la celulosa" de Victor L. Bachetta"

viernes, 13 de junio de 2008

PROFESIONAL URUGUAYO CUESTIONA FUERTEMENTE EL MODELO FORESTAL

Veterinario y dirigente frenteamplista
de Mercedes dice que Botnia y ENCE no dejan beneficios en el
Uruguay

Terminamos de leer la noticia sobre la preocupación que tienen los legisladores del Frente Amplio de Río Negro en cuanto al hecho de
que se ha duplicado la tasa de desempleo en el departamento y sobre
la baja participación de ciudadanos rionegrenses entre el personal
de la fábrica de celulosa de Botnia, que según nuestra información
estaría reducida a unas pocas decenas de personas del departamento.

Esto es para nosotros el comienzo de la visualización de los problemas
que trae aparejado la industria celulósica y sobre todo la del desarrollo
forestal que la sustenta. Para quien no conozca nuestra posición sobre
el tema, expresamos hoy, y desde siempre, nuestra oposición a la industria celulósica, no por la posible contaminación que seguramente provocará,
sino por el modelo agropecuario que es necesario para la sustentabilidad
de dicha industria.

Botnia necesita bastante más madera de la que dispone actualmente en el Uruguay, lo mismo le pasa a Ence, ahora en Colonia, pero con fuertes inversiones forestales en el departamento de Río Negro. No nos vamos a referir sobre qué tipo de suelos ocupa la forestación en Río Negro,
solamente diremos que es una criminalidad lo que el Estado Uruguayo
ha dejado hacer en nuestras tierras orientales.

Antes de la construcción de la planta de Botnia dijimos que la misma consolidaría la forestación, que la misma daría trabajo puntualmente en
el armado de la planta, pero que a la larga se perderían muchos más
puestos de trabajo para el Departamento que lo que la misma generaría.
Construir una edificación como la de Botnia hubiera dado la misma mano
de obra que haber llevado adelante el proyecto Punta Chaparro-Nueva Palmira, o un desarrollo hotelero para atraer el Turismo argentino al
Litoral por ejemplo.

La Forestación es la actividad agropecuaria que menos mano de obra proporciona por cada 1000 hectáreas (aunque los forestales inventen
números, cualquiera sabe que durante 8 a 10 años dentro de los montes
de eucaliptos no se “producen” jornales que igualen a otras actividades)
y que esta forestación a medida que se expanda sobre otras actividades
lo que va a provocar es desocupación y expulsión del hombre del medio
rural. Y esta pérdida de trabajo es irreversible lamentablemente.

Hoy, a raíz de la instalación de la Planta de Botnia y con todos los problemas que se causaron en la Región (que podían haberse evitado) se han perdido puestos de trabajo por todos lados, en el Puente Internacional –que todos conocemos los problemas acarreados–, también se han perdido puestos de trabajo, sobre todo de aquellos vinculados al Turismo, Las Cañas por ejemplo, y se han perdido fundamentalmente puestos de trabajo en el medio rural debido a la concentración de la tierra y su extranjerización por parte de las forestales. Con las tierras que éstas poseen y con los índices tradicionales de tenencia de la tierra que existían, podemos decir que las forestales en el Uruguay han ocupado lo que antes ocupaban 1.200 establecimientos rurales, con una cantidad de puestos de trabajo que tenían, hablamos de unas 5.000 personas que trabajaban directamente y muchos miles de puestos más de trabajo en forma indirecta.

La comparación entre Censos Agropecuarios comienza a mostrar estos efectos, y el área circundante a Nuevo Berlín sería una de las afectadas. En definitiva, el índice de desocupación en Río Negro antes de ser construida la Planta de Celulosa era casi la misma que hoy existe, no ha solucionado para nada entonces dicho emprendimiento y lamentablemente teníamos la razón cuatro años atrás cuando tratábamos de contraponer ideas a los “agoreros” del desarrollo que tanto prometieron. Hoy los mismos hechos se trasladan a Colonia, pasará lo mismo, con el agravante de que el departamento de Colonia tiene una distribución territorial mucho más equitativa que la nuestra y tiene una población rural mucho mayor, con una calidad de vida envidiable para muchos departamentos.

No somos contrarios a las inversiones extranjeras, somos contrarios a la idiotez de abrirles la puerta a las inversiones que finalmente atentan contra la soberanía del país (puertos privados, zonas francas, tenencia de la tierra, etc.) y sobre la calidad de vida de los uruguayos. Nuestras esperanzas de tener un país agropecuario que albergue a millones de personas (si, millones de personas) arraigadas en el medio rural se esfuman rápidamente por la miopía de los gobiernos y por la ambición de ciudadanos en obtener beneficios a corto plazo.

Debemos frenar la forestación de una vez por todas si no queremos perder mucho más que calidad de vida. Seguiremos atentamente puntualizando sobre las agresiones que provoca y provocarán estas actividades sobre el Medio Ambiente, medio que incluye a las personas y a su manera de vivir.
Dr. Horacio Zefferino de la Fuente.
Veterinario, dirigente del Frente Amplio de Mercedes, Uruguay
Diario ACCIÓN de Mercedes (Soriano,Uruguay

Por más información o entrevistas:
Grupo Guayubira
410 0985 / 413 2989 / 099 367 966
info@guayubira.org.uy
www.guayubira.org.uy

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