miércoles, 23 de julio de 2014

Colombia: Así asesinaron los ´paras´ a 13.919 personas entre 1997 y 2005. La lista del holocausto paramilitar en Norte de Santander

bloque-catatumbo-300x200-2014Desmovilización del Bloque Catatumbo, ocurrida el 10 de diciembre de 2004, en Tibú, Norte de Santander. Salvatore Mancuso lideró la entrega de armas. Foto: archivo Semana.
Un archivo, en el que aparecen reseñadas 13.919 personas muertas entre 1997 y 2005, contiene, también, los comentarios de algunos de los paramilitares que operaron en el departamento sobre 966 de esas personas, asesinadas bajo las órdenes de, entre otros, Jorge Iván Laverde Zapata, alias El Iguano, excomandante del Frente Fronteras de las Autodefensas Unidas de Colombia.
Primera entrega: 1999-2001
Las historias sobre el horror paramilitar que se vivió en Norte de Santander entre 1999 y 2004 parecieran no acabar nunca
Los asesinatos, las masacres, las desapariciones, los desplazamientos, las violaciones y las torturas, fueron el diario vivir de gran parte de los habitantes del departamento que, durante 5 años, soportaron las inclemencias de más de 1.000 hombres que, so pretexto de erradicar a las guerrillas de las Farc y el Eln, llegaron a esta región del país para terminar convertidos en narcotraficantes ávidos de poder y dinero.
La Opinión tuvo acceso exclusivo a un archivo confidencial, propiedad de varios exparamilitares postulados al proceso de Justicia y Paz en el que, sin ningún tipo de pudor, relatan, con excesivo detalle, los pormenores sobre 966 asesinatos cometidos en Cúcuta, Tibú y La Gabarra.
En esta especie de ‘lista del horror’, los excomandantes Jorge Iván Laverde Zapata, alias El Iguano; Albeiro Valderrama Machado, alias Piedras Blancas; Lenin Giovanni Palma Bermúdez, alias Álex y José Mauricio Moncada, alias Mocoseco, entre otros, cuentan cómo siguiendo órdenes o por iniciativa propia, llevaron a cabo muertes selectivas, masacres, desmembramientos y desapariciones de cadáveres durante la toma que hicieron de gran parte del territorio nortesantandereano.
Algunos de los episodios narrados a continuación en las propias palabras de sus autores, esconden tras de sí la verdad de cientos de homicidios, de los cuales solo hasta hoy se sabrá la forma en que se cometieron y la motivación que existió para que se llevaran a cabo.
En el archivo al que tuvo acceso este diario, los testimonios de los paramilitares aparecen diferenciados por colores en una gran tabla de Excel donde los responsables de estos crímenes no solo comentan sus muertes, sino que se advierten entre sí de las posibles contradicciones en las que podrían estar cayendo ante los señalamientos que hacía el entonces fiscal de Justicia y Paz, Leonardo Augusto Cabana Fonseca, por las inconsistencias presentadas en los relatos de algunos crímenes.
En los comentarios, los ‘paras’ se cuidan de no ir a repetir hechos o equivocarse en las fechas en que cometieron los crímenes, dejando advertencias como ‘pilas, esta muerte no puede ser a la misma hora de la otra porque nos contradecimos’.
A continuación, La Opinión extrae apartes de los escabrosos relatos hechos por los paramilitares sobre la forma en que fueron asesinadas estas personas.
El total de las víctimas y los comentarios hechos sobre sus muertes puede ser consultado en la página web www.laopinion.com.co/victimas/, donde además se pueden realizar búsquedas por nombre, sexo, lugar, victimario, año y mes en que tuvo ocurrencia el hecho.
Las primeras muertes
Los primeros cuatro crímenes sobre los que un paramilitar se pronuncia en el archivo fueron cometidos el 29 de mayo de 1999 en la vereda Socuavo del municipio de Tibú. Ese día las víctimas fueron Jorge Camilo González, Gerardo Berbesí, Rafael Claro y Omar Osorio.
Según la anotación hecha por Albeiro Valderrama Machado, alias Piedras Blancas, quien luego llegó a ser comandante en Pamplona, ese día la masacre fue cometida por un grupo de 240 hombres al mando de alias Camilo (Armando Alberto Pérez Betancourt, prófugo de la justicia). El grupo iba acompañado de dos informantes, quienes eran los encargados de señalar a los presuntos miembros de la guerrilla que vivían en la zona.
“Los informantes eran conocidos con los alias de Carlos Cúcuta y Saraguro. Todos (los muertos) quedaron en la vía. Ellos venían de La Gabarra. Alias Cordillera (Adelmiro Manco Sepúlveda, quien se suicidó en La Gabarra) mató como dos señores en un ranchito. No he podido averiguar los nombres”.
Masacre en Aguaclara
El 10 de julio de 1999, pasadas las 6 de la mañana, tres personas fueron acribilladas en el corregimiento de Aguaclara. Ese día, según lo consignado por Jorge Iván Laverde Zapata, alias El Iguano, entonces comandante del Frente Fronteras, 15 hombres armados pertenecientes a las Autodefensas Unidas de Colombia llegaron hasta ese lugar en busca de las personas que “conforme a los informantes conocidos como William Ortiz (alias Ramoncito) y alias Valvulina, fueran expuestas como integrantes, auxiliadores o colaboradores de las Farc, para ser asesinadas”.
Una vez llegados a Aguaclara, los 15 hombres ingresaron de manera violenta a las viviendas y obligaron a los residentes a reunirse en la cancha de fútbol localizada en el parque central del corregimiento.
Allí, los dos informantes que iban con los ‘paras’ señalaron a Jorge Enrique López, Jesús Fabio González Medina y Jorge Humberto Vera. Los tres fueron “asesinados a manera de ejecución con tiros en la cabeza ante la mirada e impotencia de sus vecinos, dejando a su paso grafitis en las paredes de las casas anunciando la presencia de las Auc”.
En la masacre participaron, además de El Iguano, Ómar Yesid López Alarcón, alias 18; Édgar Cercado, alias Papo (jefe de una banda delincuencial que operaba en Cúcuta cuando los ‘paras’ llegaron y que era conocida como Los Polleros); Ramón de las Aguas Ospino, alias Chaca (también de Los Polleros); Alfredo Julio Guzmán, alias Chirri y Jimmy Viloria, alias Jairo Sicario.
Recorrido mortal por Atalaya
William Ortiz (alias Ramoncito) y alias Valvulina, los dos informantes que acompañaron a El Iguano en la masacre de Aguaclara, lo acompañaron un mes más tarde, el 8 de agosto de 1999, a un recorrido mortal por la ciudadela Juan Atalaya.
Según lo dicho por El Iguano, ese día, en horas de la noche, alias Ramoncito y Valvulina se dirigieron con un grupo de 15 hombres perteneciente a un escuadrón de la muerte del Frente Fronteras hacia los barrios Belisario y Nuevo Horizonte, donde, bajo presiones, obligaron a los residentes a salir a de sus casas y esperar en las calles las indicaciones de los ‘paras’.
Como si se tratara de un juicio, los dos ‘soplones’ levantaron sus dedos acusadores contra Jhon Jairo Bermúdez Daza, Luis Giovanny Bermúdez Daza, Orfis Alirio Barbosa y Jair Alfonso Cañizares Ortiz. A los cuatro los acusaron de ser ‘elenos’. Todos fueron ajusticiados frente a sus vecinos y sus cuerpos dejados en las calles que se convirtieron en ríos de sangre.
Desmembrar cuerpos y tirar al río
En su intento por ingresar a La Gabarra, los paramilitares no escatimaron esfuerzos en prácticas crueles para sembrar el terror entre los pobladores y borrar todo rastro de sus acciones.
Según Piedras Blancas, los señores José Ángel Quintero Vega, Kennedy Sierra Reyes y una persona a la que llamaban Chango, los asesinaron mientras patrullaban con el mayor Hernández del Ejército en la vía que de Tibú conduce a La Gabarra.
“Hicimos una avanzada con el grupo de Cordillera. Llevábamos los guías (informantes), quienes nos señalaron a Quintero, que manejaba un (camión) 350 y Chango una canoa. Fueron ejecutados por Cobra.  Uno fue arrojado al río y el otro fue enterrado en una cacaotera que se la terminó llevando el río”.
Toma de La Gabarra
Desde el 10 y hasta el 23 de agosto de 1999, el corregimiento de La Gabarra fue escenario de una de las peores masacres de las que haya tenido noticia este país.
En esas dos semanas, los hombres del Bloque Catatumbo, que llevaban más de dos meses tratando de meterse a este pueblo para apoderarse de su lucrativo negocio de la coca, hicieron lo inimaginable con más de 35 personas, según las cifras oficiales, aunque nunca se logró establecer con exactitud el número de personas que murieron.
Alias Piedras Blancas, con un lenguaje crudo, sin escatimar detalles, contó en el archivo de víctimas al que tuvo acceso La Opinión, parte de lo que realmente ocurrió en esos días.
“(Alias) Camilo ordenó el ingreso a La Gabarra (…) a mí me tocó asegurar La Pesa y el bar Villaluz. Allí hubieron (sic) dos muertos; uno lo mató (alias) El Gato Mono con un fusil porque se le tiró a quitárselo y el otro era un pesero que casi puñalea a (alias) Toronja, quien le disparó con una escopeta de repetición. (Alias) Cobra también le pegó un hachazo en la cabeza”.
En el bar Villaluz, los ‘paras’ retuvieron a cerca de 300 personas mientras esperaban a ‘los informantes’ que iban a señalar a los guerrilleros que reconocieran.
“Los guías nunca llegaron para señalar a la gente. Estuvimos como 2 horas, de 7:30 a 9:30 p.m.  Estábamos regados por El Mirador y Vetas. Nos recogieron seleccionados, de la primera escuadra de (alias) Cordillera fuimos 20. Iban Cobra, Cordillera, Gringo, Toronja, Barbas, Chacal, Osito (Edilfredo Esquivel Ruiz), Gato, me parece que Niñito, Chamba, Roque y Madera.  Fuimos a Mata de Coco, donde estaba Camilo. Allá nos ordenaron que a los que señalaran los informantes, que iban encapuchados, había que matarlos. No sé si iban Saraguro y Carlos Cúcuta”.
Las verdaderas intenciones del ingreso a La Gabarra por parte de los ‘paras’ quedan esclarecidas cuando Piedras Blancas habla de Los Azules, el célebre grupo enviado por Salvatore Mancuso para que se encargara de todo lo concerniente al negocio de la droga. Este grupo se sabe que estuvo comandado por alias Marcos Gavilán (Roberto Vargas Gutiérrez), célebremente conocido por el asesinato de los jóvenes estudiantes de la Universidad de Los Andes Mateo Matamala y Margarita Gómez, en San Bernardo del Viento (Córdoba).
“Entramos 60 hombres a La Gabarra. También iba el grupo de Los Azules. Ellos venían de Córdoba. El comandante de ellos era Marcos; iban uniformados de azul y eran como 30 hombres que supuestamente se encargaban de la droga. Yo conocí  a Marcos, a Alex, Pocopelo, Jeringa y Computador. Ese grupo se la pasaba en Finca Bonita, que era una finca de un man que le decían El Policía”.
Falsos positivos para el Ejército
A la par de la masacre en La Gabarra, los paramilitares tuvieron tiempo de ‘ayudar’ al Ejército con unos falsos positivos que les permitieran demostrar resultados operacionales mientras ellos cometían sus crímenes sin ningún tipo de presión por parte de las autoridades.
En palabras de Piedras Blancas, fue alias Mauricio (José Bernardo Lozada Artuz), quien ordenó que recogieran de El Mirador a 4 muchachos para que los llevaran a Vetas, los uniformaran, les pusieran chalecos y proveedores y los dejaran a merced de los soldados “quienes les dispararon”.
Las víctimas fueron Néstor Alfonso Campos Sánchez, Alfonso Edier Álvarez Lara, Diomar Vargas Vera y uno más que no pudo ser identificado.
“Yo le quité un reloj a un muchacho que estábamos necesitando para prestar guardia. La idea era que la población creyera que nos estábamos dando plomo con el ejército. Los muchachos los trajeron del kilómetro 25 donde estaba Mauricio”.
Una vez cometido el crimen y mientras se replegaban, Cordillera tuvo tiempo de matar a garrote a un señor que quedó registrado como N.N. porque, supuestamente, era quien le avisaba a la guerrilla que los ‘paras’ iban subiendo por la carretera con dirección a La Gabarra.
Solo se salvaron dos mujeres y dos niños
En la madrugada del 15 de septiembre de 1999, sobre la vía que de Cúcuta conduce a Salazar de las Palmas, a la altura de la vereda Quebrada Seca del municipio de Santiago, El Iguano, junto a 7 de los hombres que integraban su escuadrón de la muerte, interceptó un vehículo en el que viajaban 10 personas.
A los ocupantes de la camioneta de placas BEI894 los obligaron a bajarse y les retuvieron sus documentos. Luego, apartaron a dos mujeres y dos niños que viajaban allí y procedieron a “tender en el piso boca abajo a Horacio Ovalles Álvarez, Jesús María Blanco Vergara, Luis Adán Rodríguez Vergara, Alberto Alexander Rojas Blanco, Víctor Ramón Parada Lizcano y Eliseo Rojas Manrique”.
A todos ellos, según el relato hecho por El Iguano, los mataron disparándoles en la cabeza y el cuerpo “a manera de ejecución, al ser señalados como integrantes del grupo subversivo del Eln”.
En la única casa que había en la zona, los paramilitares dejaron pintados grafitis que decían “llegamos para quedarnos”, “la guerra apenas comienza”, “sabemos todo y todos morirán Auc”.
En esta masacre participaron, además de El Iguano, Carlos Arturo Núñez,  alias Richard; los miembros de la banda Los Polleros William Ortiz (Ramoncito) y alias Valvulina; Manuel Antonio Combariza, alias Jorge Marinillo; Luis Alfonso Mora Serna, alias Manuel El Cuñado; Juan Carlos Pinedo Oviedo, alias Oviedo, y Diofre Llanos Duque, alias Ramazzoti.
‘Allá hay un poco de fosas’
En noviembre de 1999, Piedras Blancas fue testigo del asesinato de un joven ‘como de 14 años, blanquito, de 1,55 metros que fue señalado de ser guerrillero y braveó a Cordillera’.
El cuerpo del muchacho fue enterrado en Caño Guadua (Tibú), donde según este exparamilitar “hay un poco de fosas de las autodefensas. Yo enterré a un señor que era financiero de las Farc en El Suspiro y El Brandy. Chacal también sabe de fosas para el otro lado del río (Catatumbo)”.
‘Lo quemamos para que no oliera a feo’
En enero del 2000, cuando los hombres del Bloque Catatumbo se consolidaban en Tibú y sus alrededores, un joven identificado como Juan Ríos fue asesinado por la avanzada que lideraba alias Mauricio.
No conformes con matarlo, lo colgaron de un palo.
Piedras Blancas, que venía cuidándoles la espalda junto a otro grupo de paramilitares, halló el cadáver ‘guindado en un palo, en avanzado estado de putrefacción’. La única solución que se les ocurrió a estos hombres para paliar el olor que expedía el cadáver fue ‘prenderle candela para que no oliera a feo’.
Lo mataron a garrote
En la escuela de la vereda Morrofrío, en La Gabarra, Édgar Omar Galviz Melgarejo fue asesinado a garrote por un grupo de paramilitares que patrullaba el sector vistiendo prendas militares y brazaletes del Eln.
Según cuenta Piedras Blancas en el archivo al que tuvo acceso La Opinión, Galviz se encontró con un grupo de ‘paras’ que le obligaron a detener su marcha cuando se movilizaba en una mula. A estos les dijo que iba a ver otras mulas que tenía pastando más adelante. Los ‘paras’ lo dejaron ir.
Más adelante, cuando se encontró con los paramilitares que simulaban pertenecer al Eln, se identificó como miembro de esa guerrilla y les advirtió, sin saber que estos eran ‘paras’, que un grupo de las Auc estaba apostado en la escuela de Morrofrío.
“A Cordillera le informaron de lo sucedido y este ordenó que lo mataran a garrote”.
El indígena cuya muerte revolucionó a La Gabarra
El 29 de abril del 2000, el corregimiento de La Gabarra se alzó contra los paramilitares por culpa de la muerte del indígena Obed Dora Cebra.
En el relato hecho por Piedras Blancas sobre este suceso, se dice que fue por orden del comandante Camilo que se recogió al indígena sin que nadie se diera cuenta y se le llevó a la tropa que estaba en el kilómetro 60, donde lo esperaba alias Crispeta.
“Al desaparecer a este indio se revolucionó La Gabarra, incluso a mí me rodearon y casi me matan si no es porque saqué la pistola y disparé para lograr abrirme de ahí. Al teniente Castiblanco de la Policía le tocó hablar con alias Camilo para ver qué hacían. Camilo ordenó que lo desenterrara y lo dejara donde lo pudieran encontrar. Alias Madera me lo entregó, lo envolví en un plástico, lo monté en una chalupa y lo llevé hasta  Bocas de San Miguel, donde lo dejé en una playita frente a una casa”.
Hasta este lugar llegó el grupo de Cordillera disfrazado de guerrilleros, para hacerle creer a la gente que la muerte del indígena era culpa de la guerrilla.
“A este indio lo mataron porque Santos Ropero (Luis Carlos Ropero Díaz) lo señaló de ser colaborador de la guerrilla. Cordillera lo había tenido amarrado como tres días, lo soltó y le dijo que no podía volver a La Gabarra. Como el indígena volvió, por eso lo mataron”.
El escolta del alcalde de El Zulia dio la información
Un policía, escolta del exalcalde de El Zulia Juan Alberto Carrero (conocido por haber sido secuestrado por el Eln en el avión de Avianca donde también cayó el senador Juan Manuel Corzo), fue quien le dijo a los paramilitares que operaban en este municipio que José Antonio Rojas (barrendero del parque) y Miguel Ángel Castellanos, presuntamente tenían nexos con la guerrilla.
Los dos hombres fueron asesinados el 30 de julio y en sus muertes participaron, entre otros, El Iguano; Yesid López Alarcón, alias Gustavo 18; Wilmer Ruiz Cruz, alias Carpati y José Dagoberto Urango, alias Walter.
Los políticos de El Zulia que trabajaron con los ‘paras’
En septiembre del año 2000, Juan Ramón Jiménez fue asesinado por alias Perrito y Jeta Agüada. La muerte de Juan, según el testimonio de alias Charpas, un paramilitar que operó en El Zulia, fue ordenada por un concejal de ese municipio que tenía problemas con la víctima por unas tierras.
“El concejal, de apellido Bayona, habló con alias Walter (entonces comandante en El Zulia y quien posteriormente se volaría de este lugar con una plata que le robó a las Auc producto de una venta de droga) y lo indispuso con la víctima, acusándolo de ser homosexual y de tratar de corromper a menores”, escribió Charpas en el archivo.
Sin embargo, este paramilitar también comentó las reuniones que los ‘paras’ tuvieron con varios exalcaldes de este municipio y cómo uno de ellos llegó, incluso, a sugerir el asesinato de una mujer a la que conocían en este pueblo como ‘Martha La Peliona’.
Lo mandé a quemar
Alias Hernán (Armando Rafael Mejía Guerra) se hizo tristemente célebre en el país por ser el primer paramilitar que habló de la existencia de unos hornos donde sus hombres, mientras fue comandante en Villa del Rosario, incineraban a sus víctimas y las que le enviaban otros comandantes ‘paras’ del área metropolitana.
En el archivo al que tuvo acceso La Opinión la primera mención que se hace de estos hornos fue por el asesinato de Jorge Enrique Ruiz Carreño, ocurrida, según Hernán, el 24 de marzo de 2001.
Ese día, a Jorge lo llevaron a la parte alta del corregimiento de Juan Frío con la intención de ‘sacarle’ una información que, sin embargo, no se especifica. Alias Julio y Gonzalo (de quien no aparecen los nombres) fueron quienes lo asesinaron.
“Yo di la orden de quemarlo (…) luego se le avisó a Monsalve (quien recogía los muertos de los ‘paras’ en Villa del Rosario) para que fuera a recoger unos cadáveres. (Sin embargo) no se pudo recoger sino a uno porque el otro se deshacía. En la parte alta del trapiche (en Juan Frío) había un horno y para los lados de la finca La Carolina había otro”.
‘Lo matamos a piedra’
William Marino Wallens Villafane, un vigilante de Ecopetrol en Tibú, fue lapidado por alias Pantera (William Rodríguez Grimaldo), siguiendo órdenes de alias Mauro (José Bernardo Lozada Artuz, comandante de ese municipio). A Wallens lo había sindicado de ser guerrillero un ingeniero de Ecopetrol de apellido Chamorro, que le colaboraba a las Auc. Los hechos sucedieron el 29 de mayo de 2009.
Según Pantera, a Wallens lo esperaron a la salida de Ecopetrol hasta las 10 de la noche, pero este logró evadirlos. Más tarde fue interceptado y llevado hasta un callejón, junto a un potrero, donde lo mató a piedra en compañía de otro ‘para’ de apellido Bonilla. El cuerpo de Wallens fue enterrado en el mismo potrero donde murió, junto a la moto de su propiedad y que había sido picada.
Tres días: cinco mujeres asesinadas
Entre el 8 y el 11 de septiembre de 2001, cinco mujeres fueron asesinadas por los hombres de alias Hernán en las calles de Villa del Rosario. Se trata de Diana Paola Torres Hernández (asesinada el 8 de septiembre) y Yuldrary Manrique Carrillo, Eliana Bueno Hidalgo, Diana Paola Valdés Monsalve y Wendy Carolina Valdés Monsalve, asesinadas en un mismo hecho el 11 de septiembre.
Según el relato de Hernán, a la primera mujer la asesinaron porque salía con un joven sindicado de ser ladrón y pertenecer al Eln. Las otras cuatro mujeres fueron asesinadas porque, presuntamente, querían infiltrarse en las Auc que operaban en el municipio histórico para ‘cortarles el cuello’ a sus integrantes. Además, las acusaban de ser amigas de Jonathan Mogollón, un hombre con el que las Auc tenía conflictos en este municipio.
Hermana de un comandante de las Farc
Edinson José Baldovino Toro, alias Pérez, postulado al proceso de Justicia y Paz, contó en detalle cómo fue asesinada el 21 de diciembre de 2001, Orfelina Pérez Ureña, en el corregimiento de Luis Vero (Sardinata).
Ese día y siendo comandantes de la zona alias Tigre 7 y Gustavo 18, llegaron hasta la tienda que Orfelina tenía y se la llevaron, aduciendo que le vendía cerveza a la guerrilla y, quizás lo más grave, que era la hermana del comandante guerrillero de las Farc conocido como Flaminio.
Ese mismo día, junto a Orfelina, fueron asesinados otros dos jóvenes desmovilizados del Epl. Alias Pérez manifestó no saber qué pasó con los cuerpos de estas tres personas.

La cruda realidad que los grupos de poder tratan de ocultar


Por Jorge Agurto
23 de julio, 2014.- Un reportaje televisivo difundido el domingo 20 de julio tiene la extraordinaria virtud de mostrar de forma contundente la verdadera y oculta realidad ambiental del Perú, y que los poderes fácticos tratan de ignorar de manera sistemática.
El vídeo muestra cómo una empresa del Estado -Petroperú- emplea a la población nativa, incluyendo menores de edad, para enfrentar un colosal desastre ambiental, sin ninguna protección y advertencia sobre su salud, a cambio de 80 soles, aproximadamente 28 dólares americanos.
Los hechos de por sí sorprendentes y abominables muestran cómo los pobladores se ven expuestos a un considerable daño a la salud así como el desprecio brutal de los funcionarios hacia la población indígena local.
No estamos exagerando ni aprovechando un hecho aislado para hacer generalizaciones.
Después de 40 años de explotación petrolera y denuncias sempiternas de las comunidades nativas ahogadas en el olvido recién el Estado peruano reconoció entre el 2013 y 2014 el estado de emergencia ambiental en cuatro cuencas amazónicas: Corrientes, Marañón, Pastaza, Tigre.
El reciente caso ilustra cómo los funcionarios y empresarios involucrados responden a este tipo de derrames de crudo que se han vuelto comunes en la amazonía.
Nota de prensa de Petroperú del 8 de julio que demuestra cómo se miente de manera cínica e impune. Este tipo de versiones son las que redifunden todos los medios de desinformaciónque no buscan fuentes alternativas o ignoran la versión de las propias comunidades
Luego, lo atribuyen a factores fortuitos materia de investigación que nunca terminan. Paralelamente anuncian que todo está bajo control a pesar que no conocen ni las causas ni la magnitud del desastre.
Cuando el drama es revelado por la prensa entonces declaran que se investigará a los responsables.
Todo queda allí. Nunca -que tengamos noticia- las autoridades abordan el caso por sí mismas o informan por iniciativa propia cómo han remediado los desastres ambientales.
Peor aún, nunca se tiene noticia de que algún funcionario haya sido sancionado (sancionado, no removido) o que alguna entidad haya cumplido con pagar de la suya una sanción.
El poder judicial es el ámbito dónde se inmovilizan las multas administrativas… hasta el olvido.
Pero eso sí, las empresas redoblarán sus gastos en publicidad a fin que la corte mediática a su servicio sature hasta el hartazgo afirmando que ellas actúan de manera responsable con el ambiente y las comunidades indígenas.
Sino vean la publicidad multimillonaria de Pluspetrol, responsable de contínuos derrames de petróleo.
Es en este contexto de salvaje impunidad que el gobierno aprobó el 12 de julio un “paquetazo” de medidas para reactivar la economía, que debilita aún más la ya famélica institucionalidad ambiental en el Perú.
El paquete de medidas aprobado por el voto de once congresistas ha sido cuestionado por laDefensoría del Pueblo, por las Naciones Unidas, por la sociedad civil peruana, por los pueblos indígenas, por más de cien redes y asociaciones internacionales.
La opinión pública nacional e internacional debe saber que el gobierno peruano que se luce en eventos internacionales como un digno anfitrión de la Cumbre Climática COP20 pisotea sin ningún rubor las normas nacionales e internacionales que protegen el derecho a la vida, al ambiente y al desarrollo de los pueblos.
Y deben saber también que los ambientalistas de ayer -que hoy fungen de ambientalistas oficiales- y edulcoran el feo rostro del gobierno han perdido la vergüenza y justifican sin rubor tales medidas con la ilusión de mantenerse hasta diciembre y quizás obtener los mejores beneficios para su provecho personal e institucional.
El país no gana nada con un maquillaje postizo y superficial que oculta la crudad realidad que oprime a la ciudadanía peruana, en particular a las comunidades indígenas que dependen de un ambiente sano para vivir y que se ahogan en un charco de petróleo que las contamina y las enferma.

Imagenes del derrame captados del video por Nelly Luna Amancio
Carlincatura de Carlos Tovar, del diario La República, que tiene el genio de graficar de forma punzante la realidad política en una imagen.
http://servindi.org/actualidad/109260#more-109260

Manto negro en Iquitos: derrame de Petroperú y su insólita medida

Pueblos indígenas no pueden ser ‘borrados’ de los nuevos objetivos mundiales de desarrollo


Dalee Sambo
Albert Deterville
Victoria Tauli-Corpuz
– Expertos de las Naciones Unidas denuncian que borrador cero sobre objetivos de desarrollo del milenio suprime referencia a “pueblos indígenas”.
Servindi, 23 de julio, 2014.- Los nuevos objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas no deben ser un paso atrás para los pueblos indígenas, advirtió un grupo de expertos de las Naciones Unidas sobre los pueblos indígenas.
El llamado fue efectuado por Dalee Sambo Dorough, presidenta del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, Albert Deterville, del Mecanismo de Expertos sobre Derechos de los Pueblos Indígenas y Victoria Tauli-Corpuz, Relatora Especial de las NN.UU. sobre derechos indígenas.
“Los pueblos indígenas se enfrentan a retos de desarrollo distintos, y están en peores condiciones en términos de desarrollo social y económico que los sectores no indígenas de la población en casi todos los países”, dijeron los expertos.
“Sin embargo, también pueden contribuir de manera significativa al logro de los objetivos del desarrollo sostenible, gracias a sus sistemas de conocimientos tradicionales sobre el manejo de los recursos naturales que han sostenido algunos de los ecosistemas del mundo intactos hasta el presente” destacaron.
El grupo de expertos tomó nota con preocupación de que todas las referencias a “pueblos indígenas” se han suprimido en el último borrador cero del documento sobre los objetivos de desarrollo sostenible, que está siendo discutido actualmente por el grupo de trabajo de composición abierta, a pesar de que el término estaba en los primeros borradores.
“El uso del término ‘comunidades indígenas y locales’ socava los logros alcanzados por los pueblos indígenas en cuanto a la afirmación de su identidad como pueblos y los derechos que les reconocen la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas”, dijeron los expertos.
“El término “pueblos indígenas” – señalaron – se ha utilizado sistemáticamente en la Declaración de Johannesburgo de 2012 y el Programa de Acción de Río +20 (2012), llamado ‘El futuro que queremos”.
Los expertos instaron a los Estados Miembros de la ONU en el grupo de trabajo de composición abierta a escuchar las propuestas de los representantes indígenas en este proceso y asegurar que se utilizará el término “pueblos indígenas” de modo consistente en el documento final.
“Ha sido ampliamente reconocido que a los pueblos indígenas no se les ha concedido la suficiente atención en los procesos de desarrollo nacional y en los esfuerzos para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, dijeron los expertos.
“Los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible ofrecen una oportunidad única para poner remedio a estas deficiencias y las injusticias históricas como resultado del racismo, la discriminación y las desigualdades que sufren los pueblos indígenas de todo el mundo”, subrayaron.
Para los expertos de la ONU, la cuestión del consentimiento libre, previo e informado debe ser abordada adecuadamente en la Agenda de Desarrollo Post-2015.
“Los objetivos de desarrollo sostenible son una oportunidad de obtener un acuerdo sobre compromisos medibles con respecto al consentimiento libre, previo e informado”, afirmaron.
También pidieron la desagregación de los datos en todos los indicadores a fin de permitir una mejor evaluación de la situación de los pueblos indígenas en relación con los objetivos.
“Instamos a los Estados a asegurar que el enfoque basado en los derechos humanos para el desarrollo es el marco clave para lograr el desarrollo sostenible y, asimismo, esto se debe expresar claramente en el documento final del Grupo de Trabajo de composición abierta sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Post-2015 Agenda de Desarrollo “, concluyen los expertos.

Los expertos

Dalee Sambo Dorough, preside el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, que asesora a la ONU sobre cuestiones indígenas relacionadas al desarrollo económico y social, la cultura, el medio ambiente, la educación, la salud y los derechos humanos. El Foro Permanente está integrado por dieciseis expertos independientes de todas las regiones del mundo.
Albert Deterville, dirige el Mecanismo de cinco Expertos sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, que proporciona el Consejo de Derechos Humanos de la ONU estudios e investigaciones específicas sobre los derechos de los pueblos indígenas, como el derecho a la educación y el derecho a participar en la toma de decisiones.
Victoria Tauli-Corpuz, nueva Relatora Especial encargado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para la supervisión, presentación de informes y el asesoramiento sobre la situación de los derechos de los pueblos indígenas en todo el mundo.
http://servindi.org/actualidad/109336

Hola, soy internet y vengo del futuro

PROPIEDAD INTELECTUAL

La comisión del Congreso que aprobó ayer la Ley de Propiedad Intelectual puso de manifiesto un grave desconocimiento de cómo funciona la red... y altas dosis de cuñadismo entre los diputados.
ZEMOS98
Juan de Dios Ruano Gómez y José Andrés Torres Mora son dos diputados del Congreso, forman parte del poder legislativo de este país. Hasta ayer por la tarde yo no los conocía de nada, ahora no sé si me arrepiento de haber asistido perplejo al streaming de la Comisión de Cultura que aprobó la reforma parcial y urgente de la Ley de Propiedad Intelectual en España. El contenido de la reforma criminaliza aún más a las prácticas colaborativas en internet, pone de manifiesto un grave desconocimiento de cómo funciona la red y se ceba especialmente con el derecho a cita creando un canon para contentar a los editores de los grandes medios, el conocido como Canon AEDE.
Como cuentan las crónicas de ayer, el PP sacó adelante su reforma sin apoyo de ningún partido de la oposición. Más o menos un calco de lo que viene siendo la tónica durante toda la legislatura. Pero la política del Congreso tiene muchos más matices que los que podamos leer en cualquier titular. Y cuando escarbas en esos matices te encuentras caspa y condescendencia que dan como resultado a unos ejemplares únicos en el fenómeno “cuñao”.

Caspa + condescendencia: cuñadismo avanzado

Caspa que podría ser también casta porque al fin y al cabo invocar al consenso y no entrar al debate y dedicar el tiempo de tu intervención a dorar la píldora del otro partido porque sabes que tú habrías hecho lo mismo en la misma situación es síntoma de la vieja política, la del día a día para ellos. Si hay una fiesta heteropatriarcal por excelencia es la que se celebra el 14 de febrero. Ese día en 2014, se presentó esta reforma en el Congreso. ¿Apostáis por los símiles que usaron Juan de Dios y José Andrés? "Anillos de compromiso", "amantes de la cultura"...
Viven en una burbuja llamada PPSOE que les permite hablarnos así, como si no supiéramos de la importancia o de las barreras que se crean para el desarrollo de una internet neutral y libre.Entre los objetivos de Juan de Dios está mejorar el derecho a cita, facilitar las licencias educativas y dotar de seguridad jurídica a los negocios digitales de internet. ¿Cómo es posible decir que esto mejora todo cuando únicamente están contentos los editores de las cabeceras de periódicos en papel? En el otro lado de la sala José Andrés es peor aún: dedica 10 de sus 15 minutos a explicar de manera pausada (con una sonrisa supuestamente ingenua) qué es el derecho de autor, cómo se compensa, por qué se compensa y quiénes tienen que gestionarlo. Y asumiendo como propio el discurso de la industria de los contenidos y de las entidades de gestión nos dice cosas como “que el derecho de autor hay que pagarlo porque es como al que le expropian un campo de naranjos”, o cosas más graves: “las entidades de gestión son los sindicatos de los trabajadores de la cultura” ¿Por qué miente tan descaradamente y usa mal a conciencia los conceptos? Su discurso paternalista es premeditado y también desagradable ante un tema como el que se está hablando.
Como buenos cuñaos, José Andrés y Juan de Dios hablan usando símiles y chascarrillos del tipo “la primera parte del partido”, “la discoteca de mi pueblo” o “el día de los enamorados” para no hablar de nada. La quintaesencia de José Andrés y Juan de Dios es que viven en una burbuja llamada PPSOE que les permite hablarnos así, como si no supiéramos de la importancia o de las barreras que se crean para el desarrollo de una internet neutral y libre. Pero ellos están a otras cosas, ellos están en una alternancia en las altas esferas que da vergüenza ajena y que deja claro que la cultura dentro de sus agendas políticas no tiene ninguna relación con aspectos que deberían rescatarse desde la nueva política como son las dimensiones sociales, comunitarias y transformadora de la misma.

Y entonces llegó la votación

Si en los discursos del PPSOE ya habíamos tenido grande raciones de indignación llegó la votación de las enmiendas transaccionales y parciales. Un espectáculo tan bochornoso que ha activado rápidamente la mofa entre las personas que lo estábamos viendo. Reirnos es lo que nos queda ante tanta incapacidad para contar votos, incapacidad para entender cuáles enmiendas se votaban, repeticiones, mezclas, votación de enmiendas retiradas, micrófonos abiertos de gente que pierde su tren, un sinfín de sinsentidos.
Dentro Twitter:
Que alguien le dé un abracito a Torres Mora para que se calle. #EnlaceLibre — Fay (@fmiz)julio 22, 2014
Declaraciones off the record del presidente de la mesa: "esto es muy complicao" "si votamos ahora perdemos la votacion" #EnlaceLibre — Pau López (@pau_lpez) julio 22, 2014
Es vergonzoso que legislen analfabetos digitales movidos por los hilos de los grandes grupos mediáticos #EnlaceLibre — Marta Martínez (@LulaMaeClick) julio 22, 2014
-¿ASTENCIONES CUÁNTAS? -TIENES QUE PEDIRLAS! #porfavor #LPI — Peio H. Riaño (@PeioHR) julio 22, 2014
La votación del la LPI http://t.co/4eIIUsM3fX parece una tómbola de pueblo. Con todo el respeto al pueblo y a la tómbola #EnlaceLibre — Olga Beca (@estelegrama) julio 22, 2014
Si con esta nueva #LPI no consiguen acabar con Napster no sé ya que más pueden hacer los pobres... XD #EnlaceLibre — C_Zer0 (@Ciudadano_Zer0) julio 22, 2014
Se interrumpe 5 minutos la votación… Noo que pierden el avión! #EnlaceLibre — Marilín Gonzalo (@marilink) julio 22, 2014
Dice el presidente " se levanta la sesión" y se oye de una diputada "menos mal, no llego, no llego" XD — David Maeztu (@davidmaeztu) julio 22, 2014
¿Usted enlaza?"No sé de eso, lo he dejado".Dice el presidente de la comisión de Cultura (77 años)q ha aprobado la LPI http://t.co/dVFU3WRx54 — pilar portero (@pilarportero) julio 22, 2014
Madre mía, ¿esta gente no sabe que los estamos viendo? http://t.co/ZnSeSE2xY4 #LPI — susana serrano (@_russiandolls) julio 22, 2014
Las enmiendas transaccionales seguramente están en una libreta de espiral con cuadrícula que guarda Torres Mora en su bolsillo. #EnlaceLibre — Almeida (@bufetalmeida) julio 22, 2014
Una de las pocas certezas que me queda después de esta aprobación inicial es que la Cultura de la Transición está alojada de manera muy dura en los temas que tienen que ver con la cultura. No nos olvidemos que el autor intelectual de esta reforma es el CT mayor del reino: Wert. Hay un miedo real y palpable, que se traduce en desconocimiento y rechazo, a todo lo que ponga en duda mínimamente la propiedad intelectual y hasta las izquierdas son tímidas porque no se fían bien de lo que significa todo esto. Otra de las pocas certezas que me quedan es que al final este debate, el técnico y el concreto, no traspasa de la agenda. Hemos vuelto a reaccionar pero ¿no va siendo hora de empezar ya a redactar la Ley de Propiedad Intelectual del año que viene o del que sigue?

Notas

Ah, por cierto, José Andrés es del PSOE y Juan de Dios del PP. El título está sacado de este tuit. Las tres horas de ayer pueden verse en la web del Congreso. Y aquí el capítulo de Jose Andrés, que no tiene desperdicio:
Claves para entender la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual
https://www.diagonalperiodico.net/global/21940-claves-para-entender-la-reforma-la-ley-propiedad-intelectual.html

Uruguay negó asilo político a la activista brasileña Eloísa Samy

El Gobierno uruguayo negó el pedido de asilo político realizado por tres activistas brasileños acusados de asociación ilícita por su participación en las protestas ocurridas el pasado año reclamando mejores servicios y contra la organización de la Copa del Mundo de fútbol, confirmaron este martes fuentes oficiales.

Eloísa Samy y otros dos activistas brasileños habían solicitado este lunes asilo político en el consulado de Uruguay en Río de Janeiro, después de que un tribunal decretara prisión preventiva en su contra por "asociación ilícita" tras su participación en las protestas ocurridas desde el año pasado en Brasil. En la noche del mismo día, abandonaron la sede diplomática.
La abogada Eloísa Samy había acudido al consulado de Uruguay acompañada de David Paixao y Camila Nascimento en busca de asilo después de que una orden judicial revocara un hábeas corpus que se le había concedido tras pasar cinco días en prisión, la semana pasada.

Los tres están acusados por el Ministerio Público de "asociación ilícita" por su participación en las manifestaciones que han tenido lugar durante los últimos meses en el país y Samy fue detenida en una protesta ocurrida en la víspera de la final del Mundial de Brasil, cuando un total de 23 activistas fueron apresados.

Paixao y Nascimento no fueron detenidos pero también recae sobre ellos la petición de prisión preventiva por los mismos motivos.

Hasta hoy, solo 5 de los imputados el pasado 13 de julio permanecen encarcelados y los 18 restantes siguen reclamados por la Justicia.
Video: http://www.espectador.com/sociedad/296156/activistas-brasilenos-dejaron-el-consulado-de-uruguay-en-rio

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