miércoles, 23 de noviembre de 2016

Experta en "Operación Cóndor" advierte del peligro en la creación de la imagen de un "enemigo"

Francesca Lessa destaca como principal dificultad actual para lograr justicia en el operativo de exterminio de opositores políticos en las dictaduras sudamericanas, entre 1875 y 1980, la coordinación judicial entre los países, a pesar de los avances tecnológicos. La Operación Cóndor fue "una coordinación del terror, más allá de cualquier frontera, no solo geográfica sino también moral".
Su lugar de origen, el norte de Italia, determinó el interés de la academia italiana Francesca Lessa (Verbania, 1980) por la Operación Cóndor, esa suerte de Gestapo sudamericana que entre 1975 y 1980 se dedicó a secuestrar, torturar y asesinar a opositores políticos, fundada entre Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia en 1975, a los que luego se sumaría Brasil (1976), Ecuador y Perú (1978).
Lessa, originaria de la región de Piamonte e hija de una profesora de secundaria, se crió escuchando la historia de la resistencia partisana italiana a la ocupación nazi de Italia (1943-1945). Esa región del país, especialmente, recuerda ese movimiento guerrillero con monumentos y actividades. Allí aprendió el valor de la memoria.
"Me interesaba el tema de la memoria, la resistencia, y de cómo, a pesar de todos los convenios y cortes, y una cultura internacional de garantizar los derechos humanos, había mucha impunidad", dice Francesca.
Para conocer a fondo el operativo, Lessa se instaló con el apoyo académico en Buenos Aires en octubre de 201 por dos años, para asistir al juicio al Plan Cóndor, llevado a cabo en el Tribuanal Oral Federal 1 de la Capital Federal, entre marzo de 2013 y mayo de 2016. Fue el primer juicio dedicado integramente al operativo, ya que hasta ahora lo que había existido eran juicios por casos individuales.
Allí catorce ex jefes militares y de inteligencia argentinos y uno uruguayo fueron condenados a penas de entre 8 y 25 años de prisión por más de un centenar de privaciones ilegítimas de la libertad y otros delitos de lesa humanidad. "La idea fue monitorear el juicio y ver lo que se estaba haciendo", comenta.
- Cómo se comportaban los militares acusados?. En el caso del coronel uruguayo Manuel Cordero Piacentini (1938), condenado a 25 años de prisión, por ejemplo, "trataban de minizar su papel o alegar que ellos no habían cometido esos crímenes. En su caso además alegaba que se le acusaba por crímenes que no estaban incluídos en su extradición (desde Brasil". Debe decirse que en su caso no solo fue reconocido por una víctima, sino que además lo acusó de haberlo violado....
Para evitar que este tipo de acciones se repitan en el futuro, Lessa reivindica la importancia de ejercer la memoria histórica. "Creo que el poder de la memoria y de recordar es la única seguridad para que no vuelva a repetirse. Cuando se empieza a generar la imagen de un 'enemigo', en esta caso de los militantes, comienza un ciclo muy peligroso de discriminar o aislar grupos dentro de la sociedad, que puede terminar con la privación de sus derechos y la autojustificación de cualquier actitud hacia ellos. Siempre es importante estar muy atentos a estos procesos, porque no se dan de un día para el otro, sino que se construyen día a día".
Hoy me pregunto: Estamos atentos?. Es acaso la impunidad que no nos permite ver, relacionar, la represión, persecución que crece a diario contra los trabajadores, estudiantes, defensores de la tierra, y otros tantos?
leer completo:
Experta en "Operación Cóndor" advierte del peligro en la creación de la imagen de un "enemigo"




Ir arriba

ir arriba