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domingo, 12 de septiembre de 2010

Uruguay: Sara Méndez, sobreviviente del Cóndor

Del juicio por los crímenes de Orletti al reencuentrto con su hijo tras 26 años.

Fue secuestrada en Buenos Aires durante una operación conjunta del Plan Cóndor. Luego los militares la trasladaron a su país, Uruguay, en un vuelo clandestino, donde estuvo presa con la hoy primera dama. Un caso testigo.

Por Mercedes López San Miguel

Fue durante 26 años una madre buscando a su hijo robado por las dictaduras uruguaya y argentina. A su hijo de veinte días se lo quitaron no bien irrumpieron en su casa de Belgrano en julio de 1976. Sara Méndez, que es uruguaya, fue llevada al centro clandestino Automotores Orletti durante una operación conjunta del denominado Plan Cóndor. Luego los militares la trasladaron a su país en un vuelo clandestino. Más tarde estuvo presa en el penal de Punta Rieles con Lucía Topolansky, la esposa del hoy presidente José Mujica. En 2002 pudo ver el rostro ya adulto de su hijo Simón. Sara Méndez contó su historia a Página/12 tras declarar en el juicio oral por los crímenes de Orletti. Enumeró a los implicados argentinos que ella pudo reconocer: el ex jefe de la SIDE Otto Paladino, a Aníbal Gordon y Eduardo Ruffo. Del lado uruguayo, Méndez reconoció al teniente coronel Rodríguez Buratti –quien se suicidó hace cuatro años–, al hoy procesado José Nino Gavazzo y al capitán Manuel Cordero.

La noche del 13 de julio quedó grabada en la memoria de Sara Méndez. “Unas quince personas de civil entraron a mi casa rompiendo puertas. Yo estaba con mi bebé y una compañera que militaba en la izquierda como yo. Tomaron posesión de las dos plantas y ahí mismo empezó el interrogatorio y la tortura para que digamos direcciones y nombres de otros uruguayos que estaban viviendo en Buenos Aires. Mi marido, Mauricio Gatti, no iba a llegar esa noche. Nino Gavazzo y Rodríguez Buratti comandaron el operativo.”

Los militares se quedaron con su hijo. “Cuando agarro a Simón en mis brazos me dicen que lo deje, que no lo puedo llevar conmigo. ‘No se preocupe señora’ –lo recuerdo como algo grotesco de quienes ya me habían golpeado e insultado–. Al niño no le va a pasar nada porque no es una guerra contra los niños.”

Sara Méndez militaba en el Partido de la Victoria del Pueblo que se había reorganizado en Argentina. “Se conforma un frente de lucha contra la dictadura acá, desde el exilio. Lo paradójico es que el partido se rearme en el exilio y el régimen argentino le aplica un golpe rotundo.” Ella dice que no usó armas nunca.

A Sara la trasladaron al centro clandestino Automotores Orletti, en donde estuvo –cree– diez días. “El lugar quedaba en el Bajo Flores, donde por delante pasaba el tren y detrás había una escuela. Ese pozo o chupadero, como le dicen acá, era un lugar de tortura y exterminio. En algunos casos si no lo mataban allí, lo sacaban y ya estaba la desaparición forzada como método represivo. Yo fui secuestrada, no me dieron información, no pude ver a mi familia.”

Al otro día de su secuestro su marido Mauricio tuvo indicios de que algo andaba mal. La familia Méndez, alertada por aquél, empieza a buscar a Simón y a ella. Su padre se trasladó a Argentina y junto con gente del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados –Acnur– realizaron la búsqueda. Mauricio Gatti murió en 1991.

Sara Méndez recuerda el montaje de su detención en Uruguay. “Fuimos trasladados 24 personas de Buenos Aires a Montevideo. El hermano de mi marido, Gerardo Gatti, quedó en Automotores Orletti. Nos llevaron en lo que hoy se llama el primer vuelo. Estuvimos cuatro meses como desaparecidos en sedes clandestinas. Luego alquilaron una casa en un balneario y habitaciones en hoteles céntricos de Montevideo, hicieron documentos falsos a gente que se parecía físicamente a nosotros y los mandaron a registrarse en esos lugares. Simularon que habíamos entrado al país por nuestros propios medios. Ahí empezó el montaje. Y luego nos ‘van a detener’ como si estuviéramos parando en esos lugares. Fue una falsa detención en octubre de 1976. Nos llevaron a la Justicia militar, con las actas fraguadas y nos procesaron. Hoy sabemos que entre nuestro secuestro y la detención falsa hubo un segundo vuelo con otros uruguayos.”

Luego Sara fue llevada por el mismo Nino Gavazzo al penal de Punta Rieles, en Montevideo, en donde estuvo cuatro años y medio. Allí conoció a quien hoy es primera dama de Uruguay, Lucía Topolansky.

“Eramos compañeras. Estaba también su gemela María Elia. Comíamos juntas, hacíamos actividades de estudio, aprendíamos de la especialidad de la otra. Yo era maestra, Lucía estudiante de arquitectura. María Elia sabía mucho de física. Hacíamos intercambio de conocimiento. Estaba prohibido hacer gimnasia, así que nos turnábamos para poder hacer ejercicio. Las cartas se tenían que leer en voz alta, con lo que sabías todo de la otra. Eran cárceles en donde se ponían en práctica métodos sofisticados: debilitar el ser político. No teníamos ninguna información de lo que pasaba en el mundo, vestíamos uniformes, nos llamaban por un número, era una militarización. Una despersonalización. Las visitas eran escuchadas. Había situaciones de riesgo, estados de alarma, teníamos que hacer cuerpo a tierra.”

En la primera visita que recibió Sara Méndez en la cárcel se enteró de que su familia no había logrado ubicar a Simón.

Sara salió de prisión tras cumplir su condena casi cinco años después. Eso sí, bajo libertad vigilada. Todavía Uruguay estaba bajo el régimen militar –la democracia llegaría en 1985–. “Tuve que dar mi domicilio, no podía salir de Montevideo sin autorización, me hacían visitas. Me contacté con lo que era el germen de Abuelas de Plaza de Mayo en Argentina. Chicha Mariani guardó los datos de un niño pelirrojito como Simón en un tarrito de lata y lo enterró. Después no lo pudo encontrar.”

Por ese tiempo Sara se iba a ilusionar con que ya había encontrado a su hijo. Estuvo diez años para conseguir que la familia del menor que había sido dejado en el Hospital Norte aceptara hacerle un ADN. Dio negativo. “Tuve que empezar la búsqueda de nuevo.”

A raíz de una investigación que realizaron el periodista Roger Rodríguez y el político Rafael Michelini dieron con un ex policía que era quien adoptó a Simón. “Estoy convencida de que ese señor sabía que era un bebé robado”, afirma Sara y agrega: “Michelini habló con el ex policía y éste le dijo que iba a contarle a Simón sobre su adopción y que lo buscaba su madre”. Simón, con 25 años, se hizo el ADN y se reencontró con su madre.

–¿Cómo fue ese momento?

–Mi vida era la búsqueda. Yo me encontré a un hijo que ya era un adulto. Cuando lo encontré cambió todo para mí. Viajo cada dos meses, o viaja él. El tuvo resistencia a asumir la historia.

El caso del secuestro de Simón está comprendido en la Ley de Caducidad, una norma que impide el juzgamiento de militares y policías acusados de violaciones a los derechos humanos. Hoy el oficialismo uruguayo impulsa un proyecto en el Congreso para interpretar algunos artículos de la norma. “Todavía no se avanzó en nada. El proyecto de ley no lo conoce la ciudadanía”, afirmó Sara. Y destacó el rol del centroizquierda. “Con los gobiernos blanco y colorado toda causa quedaba comprendida en la Ley de Caducidad

sábado, 4 de septiembre de 2010

El Plan Cóndor está vigente

SARA MÉNDEZ DIJO QUE AÚN HOY HAY NIÑOS URUGUAYOS SECUESTRADOS EN ARGENTINA, Y NIÑOS ARGENTINOS EN URUGUAY: Por su parte la impunidad existente en Uruguay, hacen interpretar, sin temor a equivocaciones, que el Plan Cóndor está más vigente que nunca.

En Uruguay todavía hay hijos de desaparecidos argentinos, que fueron robados durante la última dictadura en Argentina (1976-1983), declaró este miércoles la uruguaya Sara Méndez, quien estuvo detenida en la ciudad de Buenos Aires por la aplicación del Plan Cóndor, impulsado por Estados Unidos para instaurar regímenes totalitarios en Suramérica.

En Uruguay, la dictadura fue de 1973 a 1985. Como vemos hace muchos años que ha terminado la dictadura y aún existe impunidad. Los militares andan libres por las calles (al menos en Uruguay) y los niños, hijos de desaparecidos uruguayos y argentinos, siguen en poder de sus captores."Hay muchos más niños argentinos en Uruguay, como acá (en Argentina) hay muchos más uruguayos cuyo paradero desconocemos", afirmó Méndez, al dar su testimonio ante un Tribunal argentino.

Durante sus declaraciones en el juicio por crímenes de lesa humanidad, quien fuera víctima de los planes militares y totalitarios de las décadas de 1970 y 1980, acusó a los militares uruguayos José Nino Gavazzo y Manuel Cordero de haber intervenido en su secuestro en Argentina.

Sara Méndez sufrió un secuestro en julio de 1976 y fue llevada al centro de detención clandestino Automotores Orletti, donde le fue le fue arrebatado su hijo Simón, quien contaba con apenas 20 días de nacido. El menor pudo reencontrarse con su madre 25 años después.

La uruguaya es una de los 120 testigos que se presentan ante el Tribunal Oral Federal número 1, que juzga a cinco ex agentes de inteligencia y militares argentinos por crímenes cometidos en Orletti, centro que funcionó en el barrio porteño de Flores (Buenos Aires).

Automotores Orletti fue el núcleo de las operaciones del Plan Cóndor, en donde alojaban a detenidos latinoamericanos, en particular a uruguayos.

Existen 24 víctimas del centro Automotores que fueron llevados de manera clandestina a Uruguay en 1976, hecho que se le conoció como "el primer vuelo", y que se encuentran con vida.

Méndez también afirmó ante los jueces que en Buenos Aires, la capital argentina, existió "un segundo secuestro masivo de uruguayos", que no corrieron con la suerte de los plagiados en el "primer vuelo".

"Muchos de estos compañeros fueron llevados al Uruguay en un segundo vuelo y no desaparecieron en la Argentina", aseguró la sobreviviente.

Asimismo, recordó que después de ser trasladada a Montevideo, capital uruguaya, estuvo alojada en el Servicio de Informaciones de Defensa (SID), donde pudo constatar la presencia de "un médico que venía a asistir a una mujer con síntomas de parto".

"Hoy sabemos, muchos años después, que esa mujer era María Claudia Iruretagoyena (García) y que la niña que nació en el hospital militar era Macarena Gelman", expresó en referencia a la nieta del poeta y periodista argentino, Juan Gelman.

La nieta del poeta argentino, actualmente con 33 años de edad, recuperó su identidad en el año 2000. Sus padres fueron secuestrados durante la dictadura militar en Argentina. En este sentido, Méndez, estimó que dos menores que estuvieron en el SID, podrían ser hijos del uruguayo Roger Giulién, supuestamente asesinado en Buenos Aires en un enfrentamiento.

Cadena perpetua para represor argentino

La Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal ratificó, este miércoles, el fallo dictado en el año 2008 por un tribunal oral de Córdoba, contra el represor argentino, ex comandante Luciano Benjamín Menéndez.

En el 2008 el Tribunal Oral Federal Nº 1 de Córdoba condenó a Menéndez a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad.

El ex comandante fue sentenciado por el caso conocido como Brandalisis, junto a otros ocho acusados.

Se trata de la causa en la que se investigó el secuestro, desaparición, tortura y asesinato de los militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT): Hilda Flora Palacios, Humberto Horacio Brandalisis, Carlos Enrique Lajas y Raúl Osvaldo Cardozo.

Carlos Alberto Díaz, Oreste Padován y Ricardo Lardone, fueron sentenciados a cadena perpetua, además del represor argentino, mientras que Jorge Acosta, Luis Manzanelli y Hermes Rodríguez, fueron condenados a 22 años de prisión. Por su parte, Carlos Alberto Vega estará 18 años encarcelado.

La Sala III de la Cámara Nacional de Casación señaló que los otros ocho sentenciados, "se ocupaban de ejecutar y llevar a cabo los secuestros, traslados de los detenidos hasta el centro clandestino La Perla, interrogatorios bajo tormentos, mantenimiento de los detenidos en condiciones inhumanas de alojamiento y traslados a los fines de su posterior fusilamiento".

Actualmente, el Tribunal Oral Federal 1 de Córdoba, juzga al ex dictador argentino, Jorge Rafael Videla y a otros 29 imputados por los crímenes ocurridos en la cárcel de Córdoba durante el régimen militar.

Argentina : Juicio público a militares. Causa Automotores Orletti

*El parlamentarismo es una forma enmascarada de dictadura burguesa. Se basa en la organización de partidos políticos y en el sufragio universal. Aparentemente todo el pueblo elige sus gobernantes. Pero en realidad no es así, porque como todos sabemos las candidaturas son determinadas por el poder del dinero.......Mario Roberto Santucho*. 12-8-1936/19-7-76

SOLICITAMOS AMPLIA DIFUSION

Por medio del presente informamos que a fin de presenciar el Juicio Oral, es necesario acreditarse en el Tribunal Oral Federal Nº 1 del 6º Piso en los Tribunales de Comodoro Py a partir de las 9 de la mañana hasta las 12.
Generalmente las audiencias comienzan a las 10 hs. y se extienden con un intervalo al mediodía hasta las 16 o 17 hs.
Es muy importante que estos juicios tengan su verdadero carácter de Públicos, a fin que la opinión pública haga conciencia de la verdadera magnitud del genocidio cometido en los países del cono sur una vez instaurada la Operación Cóndor.
A la falta de información en los medios de prensa, debemos oponerle nuestra difusión y acompañamiento. Es por eso que solicitamos sea reenviado este mail.
Descontando desde ya con la solidaridad de todos acompañando a los testigos y sobrevivientes, les saludamos fraternalmente.
CRONOGRAMA TESTIGOS SEPTIEMBRE AUTOMOTORES ORLETTI
Viernes 3 de septiembre
10hs. Adriana Gladis Cabrera Estévez
11.30hs. Raúl Altuna Facal
Jueves 9 de septiembre
10hs. Sergio López Burgos
11.30hs. María Elba Rama Molla
Viernes 10 de septiembre
10hs. Ariel Rogelio Soto Loureiro
11.30hs. Alicia Raquel Cadenas Ravela
Miércoles 15 de septiembre
10hs. Ana María Salvo Sánchez
11.30hs. Gastón Zina Figueredo
Jueves 16 de septiembre
10hs. Jesús López
11.30hs. María Elena Laguna
15hs. Sandro Alberto Soba Laguna
Viernes 17 de septiembre
10hs. Beatriz Victoria Barboza Sánchez
11.30hs. Francisco Javier Peralta
Jueves 23 de septiembre
10hs. Ricardo Germán Gil Iribarne
11.30hs. Orlinda Brenda Falero Ferrari
15hs. José Luis Muñoz Barbachán
Viernes 24 de septiembre (videoconferencias -ROU)
10hs. Ma. Pilar Nores Montedónico
11.30hs. Elizabeth Pérez Lutz
12.30hs. Ma. Susana Conde Martí
13.30hs. Gladys Nelsa Rodríguez de Rodríguez
15hs. Alvaro Rico
Miércoles 29 de septiembre (videoconferencias -ROU)
10hs. Jorge Washington Pérez
11.30hs. Marta Casal de Rey
12.30hs. Daniel Gatti Casal de Rey
13.30hs. Rafael Eugenio Michelini Delle Piane
15hs. Samuel Blixen
Jueves 30 de septiembre (videoconferencias –ROU)
10hs. Beatriz Castellonese Techera
11.30hs. Alberto Mechoso Castellonese
12.30hs. Julio César Barboza Pla
13.30hs. Juan Roger Rodríguez Chandari
15hs. María Bernabella Herrera Sanguinetti

*La Patria Grande, se construye desde abajo*
*Sabados de 9.00 a 10.00 hs*
*GBA FM 102.7 Grán Buenos Aires*
* 4489-0468 *
*República Argentina*
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miércoles, 12 de noviembre de 2008

Argentina:Rafecas elevó a juicio la causa por la represión

en Automotores Orletti Guglielminetti y Ruffo, en el banquillo

Los represores que actuaron en el centro clandestino de detención emblemático de los secuestros y desapariciones del Plan Cóndor tendrán que enfrentar al tribunal. Los seis militares y ex agentes de inteligencia están detenidos.

El ex agente de inteligencia de la SIDE Raúl Guglielminetti fue detenido en 2006, en Mercedes.
Seis militares y ex agentes de inteligencia irán a juicio oral por los crímenes cometidos en el centro clandestino

Automotores Orletti, emblema del Plan Cóndor. Así lo dispuso el juez federal Daniel Rafecas en una resolución que los responsabiliza de seis homicidios y 65 secuestros y torturas. Entre quienes están encaminados al banquillo por estos casos figuran el ex personal civil de inteligencia del Ejército Raúl Guglielminetti, alias Mayor Guastavino, y el ex agente Eduardo Ruffo, alias Zapato.

Automotores Orletti fue un centro de torturas y extermino de la Secretaría de Inteligencia del Estado que funcionó desde junio de 1976 en un taller mecánico de Floresta. Estuvo al mando del entonces jefe de la SIDE, el general Otto Paladino, y mantenía una coordinación de acciones con el Servicio de Informaciones de Defensa de Uruguay y con la Dirección de Inteligencia chilena.

Por Orletti pasaron más de 300 personas, entre argentinos, uruguayos, bolivianos y cubanos privados ilegalmente de su libertad en el marco del Plan Cóndor, la coordinación represiva de las dictaduras sudamericanas.Los seis acusados están detenidos. Guglielminetti –quien, reciclado en democracia, había sido custodio del ex presidente Raúl Alfonsín– fue apresado en agosto de 2006 en su quinta de Mercedes. Eduardo Ruffo, mano derecha del fallecido agente Aníbal Gordon, había sido condenado en los ochenta por la apropiación de una hija de una de sus víctimas y estuvo prófugo hasta su captura en octubre de 2006, mientras caminaba por Barrio Parque.

La resolución de Rafecas, de casi 600 páginas, impulsa también el enjuiciamiento del comodoro Néstor Horacio Guillamondegui, el coronel Rubén Visuara y el general Eduardo Rodolfo Cabanillas, jefes de Operaciones Tácticas de la SIDE. Además será juzgado el ex agente de inteligencia Honorio Martínez Ruiz, alias Pájaro, preso también por el robo de las cajas de seguridad del Banco Nación.Uno de los asesinatos señalados por el juez es el de Marcelo Ariel Gelman, hijo del poeta Juan Gelman. Su cadáver, junto con los demás, fue encontrado en octubre de 1976 en el río Luján, en la localidad de Tigre. Los cuerpos estaban desnudos y sedimentados con cal y cemento en tambores de 200 litros. Otro de los asesinados fue el contador Carlos Santucho, hermano del líder del ERP, Mario Roberto Santucho.Entre los 65 casos de privaciones de la libertad y torturas descriptas, la mitad eran militantes uruguayos que fueron interrogados en Orletti y luego trasladados a centros de detención en el país vecino.
Los habían secuestrado para robarles un botín de 10 millones de dólares, que luego repartieron en la SIDE. Desde 2006 Rafecas espera la extradición solicitada a Uruguay y Brasil de represores vinculados con ese centro clandestino en el marco del Plan Cóndor.
Ellos son el capitán Jorge Alberto Silveira y el comisario inspector Hugo Campos Hermida, vinculados al Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) uruguayo; los mayores José Nino Gavazzo y Manuel Cordero, y el teniente Luis Alfredo Maurente Mata, del Servicio de Informaciones de Uruguay.La investigación sobre los crímenes cometidos en Orletti es parte de la megacausa sobre el Primer Cuerpo de Ejército, del cual dependía. Rafecas fue elevando a juicio el expediente por tramos. Ya lo hizo con los secuestros y desapariciones de los campos de concentración conocidos como "Atlético", "Banco", "Olimpo" y "El Vesubio".

El fiscal Federico Delgado había pedido llevar a juicio oral el capítulo de Orletti en diciembre del año pasado.Automotores Orletti operó como centro clandestino entre mayo y noviembre de 1976, hasta que dos detenidos consiguieron arrebatar las armas de sus secuestradores y huyeron desnudos, disparando.
La investigación tuvo un hallazgo crucial hace dos años, cuando en una inspección ocular del juzgado se encontraron partes de inteligencia que se habían utilizado para tapar agujeros de bala en una pared.

© 2000-2008 11 de Noviembre de 2008Pag, 12

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