viernes, 24 de febrero de 2012

Colombia: RESISTENCIA EN EL QUIMBO

.Escrito por Partido Comunista Clandestino Colombiano
Jueves, 23 de febrero 2012
Las protestas populares frente a la construcción de la hidroeléctrica El Quimbo en el departamento del Huila, son una muestra digna de la resistencia al neoliberalismo. La movilización ha tenido una brutal represión por parte de los sabuesos del ESMAD, en clara defensa estatal de los interesas foráneos.
La Policía de Colombia reprime en El Quimbo
Durante 20 años hemos visto en el sector energético, decisiones de gobiernos entreguistas que han autorizado la explotación de los recursos naturales, la privatización de las empresas de generación, transmisión, distribución y comercialización de energía, todo en favor del capital privado transnacional.
La Constitución de 1992 en el artículo 365 y su posterior desarrollo legislativo con la ley 142 de 1994 y subsiguientes, autorizaron la privatización de las empresas del sector. Según ANDESCO, entidad que reúne las prestadoras de servicios públicos domiciliarios, el 49% son privadas y el 12% son mixtas, que es decir lo mismo. El 39% son oficiales pero igual se comportan como privadas. Dicho caramente, el sector está privatizado.

Producto de estas políticas es EMGESA, empresa que construye El Quimbo.
Fue constituida en 1997 como resultado del proceso de capitalización (léase privatización) de la Empresa de Energía de Bogotá, efectuado por la sociedad de propiedad mayoritaria chileno-española, Capital Energía. La Compañía es filial de ENDESA Internacional y tiene como actividad principal la generación y comercialización de energía eléctrica.
Desalojados los manifestantes de El Quimbo
Las políticas neoliberales han traído como consecuencia el alza en las tarifas, la desconexión de éste servicio domiciliario de miles de personas y problemas de calidad en el servicio pese a que la mala calidad fue argumento para vender las empresas públicas. Así mismo ha generado el desplazamiento de la población por la construcción de macroproyectos y la expropiación de tierras, el deterioro ambiental en las regiones y aumento del desempleo.
El proyecto de la hidroeléctrica El Quimbo es un atentado contra la población, la naturaleza y la economía regional: inundación de tierras productivas que sirven de sustento a las comunidades adyacentes, destrucción de patrimonio histórico y arqueológico, destrucción de infraestructura vial, cambio de vocación productiva sin ninguna alternativa seria de largo plazo y cambio en los usos del suelo que han sido tradicionalmente sustentables.


¿En beneficio de la población? NO. Las transnacionales como ENGESA, invierten 800 millones de dólares para la construcción de El Quimbo, pero terminan enviando ganancias de miles de millones de dólares a su casa matriz, en éste caso, la española ENDESA.
¿En beneficio de la región o del país? NO. Están pensando más en el mercado latinoamericano. En esa dirección ya hay acuerdos de interconexión en la Comunidad Andina de Naciones, UNASUR y MERCOSUR.

Estas empresas continuarán aumentando ganancias de cuenta de la inmensa riqueza hídrica que tiene Colombia. Nuestro país tiene un potencial importante y la ventaja sobre otros países de la Patria Grande, ya que en estos deben producir energía quemando recursos no renovables como carbón, gas y petróleo. Por eso aumenta la demanda y la burguesía está entusiasmada con el negocio, mientras el gobierno busca afanosamente acuerdos bilaterales de comercio y exportación. Actualmente éste sector aporta un poco más del 2% del PIB colombiano.

En la agenda neoliberal está el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. De hecho, ANDESCO prepara su congreso con éste tema. TLC significa aquí mayor inversión extranjera, subordinación de la reglamentación nacional en la prestación de los servicios, acceso imperialista a nuestros recursos.
A la agenda oligárquica se suma la iniciativa del gobierno para rebajar las tarifas a las empresas nacionales que, entre industriales y comerciales, consumen más del 50% de la energía.

En la agenda popular para la Nueva Colombia se encuentra la Plataforma Bolivariana. Allí encontramos una postura soberana en el sentido de que estos sectores estratégicos deben estar en manos del Estado. En el campo popular se presentó se ha insistido desde un comienzo, en la derogatoria de la ley 142 de 1994.
En la agenda también está la protesta, la resistencia. Las comunidades cercanas al Quimbo, así como organizaciones sociales, ambientales y un sector importante de la academia han expresado su inconformidad y han puesto el pecho al desalojo represor y criminal.

Esta pelea refleja bien las motivaciones de las luchas anticapitalistas del momento: daños ambientales, presencia de transnacionales, derechos humanos, sociales, económicos y culturales.
Alentamos a esta comunidad tropelera para que no baje la guardia y mantenga la moral en alto. Nos solidarizamos con su justa lucha. Invitamos a organismos de Derechos Humanos para que acompañen el proceso, pues es larga la historia de cómo estas obras se construyen a sangre y fuego. Invitamos a seguir éste ejemplo de dignidad en un año que esperamos esté lleno de victorias populares.
.Contra la falsedad de Juan Manuel Santos: rechazo a las falsas restituciones de tierras
Radio Café Stereo

Ir arriba

ir arriba