sábado, 9 de mayo de 2015

Venezuela - Reivindicando a FRANCISCO FAJARDO


Francisco Fajardo

 CARTA ABIERTA A NICOLÁS MADURO   
Por Jorge Mier Hoffman
Señor Presidente si no fuera porque la afrenta no fuera acompañada de una propuesta de borrar su nombre de una vía pública emblématica, al ser acusado de "genocida", y a sabiendas de que está rodeado de muchos acólitos irreverentes de la verdad histórica, no me tomaría la molestia de hacerle ver la otra historia, la verdadera, como cuando asesoré al Presidente Hugo Chávez para que denunciara al mundo el asesinaro del Libertador.             
 PRIMERO: Los acontecimientos históricos deben ser evaluados por las leyes de los hombres y no bajo la óptica de nuestros principios y valores que rigen la sociedad contemporánea. Por ejemplo: En Venezuela, a la mujer "ni con el pétalo de una rosa", en contraste a Irán donde es celebrado aperear mujeres adultera hasta la muerte en una plaza pública, y eso no convierte a los iraníes en bárbaros. Por lo tanto, no se puede calificar de 'genocida' a Francisco Fajardo, no sólo porque no aniquilaba a sus hermanos indígenas, lo cual es totalmente falso, sino que esrw término no existía para la época que vivieron los mal llamados 'indios', pues, aunque nos parezca una aberración inhumana, no eran considerados humanos sino seres creados por Dios para servir al hombre blanco, como lo dictaminó Torquemada, el inquisidoe, cuyos actos de exterminio, o genocidas bajo nuestra percepción humanista, fue defendida en la Junta de Valladolid, propuesta desde el Vaticano por Juan Ginés de Sepúlveda como "La Guerra Justa" donde se dictaminó:
 "Los indios no tienen alma, porque si Dios lo hubiera querido así, los hubiera hecho blancos"        
 Es a partir del 9 de junio de 1537, cuando la conquista tenía más de 45 años y millones de asesinatos de indígenas, cuando el Papa Paulo III publica la Bula "Sublimis Deus" que declara a los indios como hombres "siempre y cuando sean bautizados como católicos". 
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