martes, 16 de noviembre de 2010

Atilio Boron - Irlanda: del éxtasis a la agonía...

Convienereflexionar sobre sobre el caso de Irlanda, impuesto por los ideólogos del neoliberalismo como el "modelo a imitar" durante gran parte de los noventa e incio de la década  actual. La historia certificó que fue apenas una burbuja más, que ahora reventó. Su déficit público subió del 2.9 por ciento en el 2006 al 7.3 por ciento en el 2010. Y la deuda pública irlandesa siguió una progresión igualmente aterradora: pasó del 12.2 por ciento del PIB...(clicle abajo par seguir) en el 2006 al 23.0 en el 2008 para culminar, yéndose a las nubes, en el 69.4 por ciento en el 2010. ¡Y pensar que el FMI envía sus tenebrosas “misiones” a los indisciplinados países del Tercer Mundo cuyo déficit fiscal supera el 2 o 3 por ciento! ¿Por qué no lo hicieron con Irlanda? Porque Irlanda era el “caso exitoso” de las políticas neoliberales, la prueba de que uno de los países más pobres de Europa podía milagrosamente convertirse en la estrella de la economía mundial. Ahora los técnicos del FMI se esconden y se desentienden de la suerte de su pupila. En voz baja dicen, además, que Portugal, España e Italia están recorriendo la misma senda transitada por Irlanda y que temen lo peor. A continuación, una interesante nota sobre el tema:
“La caída del tigre celta”



“La caída del tigre celta”
Yolanda Morales, para El Economista, México, 12 Noviembre 2010
 
Irlanda fue identificado como el tigre celta a fines de la década de los 90 por el importante desarrollo económico que alcanzó. Por más de dos siglos, fue uno de los países más pobres de Europa, según se lee en una investigación del Cato Institute, desarrollada por Benjamin Powell.


Hasta la década de los 90, el país europeo alcanzó una tasa de crecimiento económico “sobresaliente” documentada por el investigador. De 1990 hasta 1995, el producto nacional se incrementó en una tasa promedio de 5.14% anual y, entre 1996 y el 2000 aumentó a una tasa promedio, según el documento, de 9.66 por ciento.

El gobierno irlandés comenzó una política de reducción del gasto público para resolver la crisis fiscal por la que atravesaron en 1985, de manera que redujeron el tamaño de la participación del gobierno en la economía.

Así, los gastos gubernamentales declinaron de 55% del PIB en 1985 a cerca de 41% del producto para 1990.

Hicieron cambios de políticas adicionales entre 1991 y 1997, con miras a la convergencia condicional para dar paso a la Unión Europea, lo que abrió el ambiente institucional a la competencia de sus empresas y se convirtió en un imán de inversiones.

Fue hasta el 2007 cuando el deterioro de su sistema financiero motivó el giro de millonarias cifras con cargo al erario, lo que ha ido minando su estabilidad financiera.







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