sábado, 5 de marzo de 2011

Uruguay: "Aprender a convivir", dice Mujica sobre la Ley de Caducidad.

Rastrero Mujica. Compromisos con la sociedad. Confunde Mujica entre sociedad y suciedad.
 Seamos sinceros ¿el pueblo uruguayo, realmente ha exigido ponerle fin a la Ley de Caducided?. El pueblo uruguayo, ¿ha reclamado?
Quisiera decirle al Sr. Presidente que no son cosas del pasado; son presentes. Es hoy.
Los efectos de la dictaduras tienen diferentes caras, y una de ella son los efectos 'colaterales' de la misma. Efectos que no se nombran mucho; pero existen.
Durante la etapa de exilio que le tocó vivir a muchos uruguayos y uruguayas, existieron compas que no lo resistieron, y eligieron el suicidio.
También esos efectos, Sr. Presidente, los de suicidio, se han manifestado en los hijos de muchos exiliados, o bien uso de drogas, (otra forma de suicidio, más lenta, pero igualmente dolorosa), o bien el no haberse podido identificar en las nuevas sociedades a las que les ha sido obligado vivir.
Y usted habla de convivencia. No, señor Mujica. Se habla de 'obligación a aceptar esa convivencia.
Mientras haya Impunidad no podemos hablar de avance; más bien retroceso.
Retrocedimos, a los tiempos de Rivera, de la desaparición, persecución y muerte de nuestros indígenas.
Sr Presidente Mujica, nombra usted la Carta Magna, del respeto a la misma. La Carta Magna, es otra Mujer Violada tantas veces. ¿Será por ser femenina?
Sr. Mujica, Ud obedece, no es más que un simple siervo de los militares; aquellos mismos militares con los cuales ud no tuvo reparo en 'conversar' en su tiempo de preso político. Eso, parece olvidarse, que no es de ahora, es de hace rato.
Yo lo acuso Sr Presidente. Lo acuso de traidor de todos los tiempos, como a su 'colega' Huidobro.
Usted amapara asesinos, de ayer y de hoy. Y como si fuera poco, ahora recibe encantado la donanción de los chinos, para tropas de paz uruguayas. Tropas asesinas, que violan niños en Haití y en El Congo.
Usted será uruguayo Mujica, pero no Oriental.
Uruguay es un país sangrando. Sangrando viejas heridas, sangrando nuevas.
Gobernado por mentirosos y mentiras; que lamentablemente El Pueblo, como pueblo sigue aceptando. 
"El algo habrán hecho", se mantiene vivo.
Solamente puedo contestarle con estrofas de una vieja canción:
 Qué Pena
"...Los mismos hombres, las mismas guerras,

los mismos tiranos, las mismas cadenas,
los mismos farsantes...
¡Qué pena,
que sea así todo siempre, siempre de la misma manera!
Me duele demasido el pasado como para olvidarlo. Mucho menos perdonarlo.
Lidia Amelia












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