sábado, 29 de noviembre de 2014

Cuba: El síndrome del enraizado


 Por Harold Cárdenas
   Los tiempos han cambiado, lo que antes fue la norma se convierte en excepción y ya no queda claro quié se aleja o permanece Con el paso de los años son más los amigos perdidos que los nuevos y los asientos vacíos en el aula ocurrieron con más rapidez o frecuencia de lo esperado. Por alguna ironía injusta hoy paree más fácil planificar una reunión de clase a 90 millas de Cuba que en el mismo patio de recreo y quienes quedaron llegan a sufrir cuotas de soledad compartida.
Mucho se ha escrito sobre la nostalgia del emigrado, pero mi generación ha despedido demasiados amigos y parejas con promesas mayormente incumplidas. Nadie nos explicó que la vida es demasiado dura y el mundo demasiado grande. Los que nos quedamos en Cuba llega el momento en que nos embarga la duda. se fueron ellos o nosotros?.Somos una generació que no escogió su circunstancia, ha podido decidir muy poco al respecto y reacciona aléjandose de los dañonos extremos  
  Quedarse aqui tiene un costo que algunos pagamos con más gusto que otros, tiene un precio al que muchos no están dispuestos y no dudarían en cambiar de bandera Dura fue la batalla para legitimar el derecho a marcharse, luchamos incluso los que no aspiramos a ello porque eran nuestros amigos quienes se iban. Al final nos tocará a nosotros construir un país donde aquellos que quieran regresar, pero ya empezamos con desventaja, hemos heredado una Cuba desangrada migratoriamente y en la que hay responsabilidades compartidas Si buscamos bien encontraremos más de un síndrome sociológico en nuestras costas
La joven Cuba   http://jovencuba.com/2014/11/29/el-sindrome-del-enraizado/ 
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El síndrome del enraizado


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