miércoles, 10 de marzo de 2010

Grecia se prepara para una nueva huelga general contra el plan de ajuste

Los griegos vuelven a las calles el jueves en manifestaciones organizadas por las grandes centrales sindicales en el marco de una huelga general, la segunda en quince días, contra el plan de ajuste adoptado por el Gobierno para sanear las finanzas públicas.

La huelga fue convocada el viernes pasado, en el mismo momento en que la mayoría socialista votaba en el Parlamento el nuevo paquete de medidas que incluye recortes salariales en la función pública, el congelamiento de las jubilaciones y un alza de dos puntos, al 21%, del IVA (Impuesto al Valor Agregado).

NO a las medidas injustas y antisociales!", es el lema de la Federación de la Función Pública (ADEDY), que cuenta con 300.000 miembros y representa a la categoría más afectada por el ajuste.

Según la prensa, las medidas económicas, que deberían garantizar un recorte de 4 puntos porcentuales del déficit público -de 12,7% a 8,7% del PIB (Producto Interior Bruto)-, equivalen a la pérdida de al menos un mes de los 14 de salario de los empleados del sector público, cerca de un millón de personas en Grecia.

ADEDY, que ya convocó a otra huelga para el 16 de marzo, afirma que los funcionarios van a perder entre un 20% y un 30% de sus ingresos.

De su lado, la Confederación General de Trabajadores Griegos (GSSE, un millón de miembros) denuncia medidas "salvajes contra los trabajadores, que hunden al país en la recesión y disparan el desempleo".

"No es posible que los trabajadores paguen en forma unilateral una crisis de la cual no son responsables", afirmó a AFP un miembro del comité ejecutivo de la GSEE, Andreas Kollas.

Varias grandes federaciones profesionales se sumaron a la convocatoria, entre ellas los influyentes sindicatos de los marineros (PNO), de los empleados bancarios (OTOE) y de los periodistas (POESY).

La huelga debe paralizar los sectores del transporte y la administración y privar al país de noticias durante 24 horas. Los bancos y hospitales funcionarán con un servicio mínimo.

El tráfico aéreo estará interrumpido a raíz de una huelga de los controladores, por lo que las dos grandes aerolíneas griegas, Olympic Air y Aegean, anularon todos sus vuelos.

La huelga general del jueves fue precedida en los últimos días por protestas de diferentes sectores, entre ellos los agentes fiscales, los empleados municipales y los recolectores de basura.

La anterior movilización general contra las medidas gubernamentales llevada a cabo el 24 de febrero había sacado a la calle a unos 30.000 manifestantes.

Entre tanto, los sondeos muestran un debilitamiento del apoyo, en principio masivo, de los griegos al plan de ajuste, con una opinión pública que aparece ahora dividida.

Más de ocho de cada diez griegos estiman que las medidas adoptadas provocarán un alza del índice de pobreza en el país, según una encuesta publicada el domingo en un periódico.

Con el país colocado casi bajo tutela financiera por la Unión Europea (UE), que saludó en forma unánime el plan de ahorro, el gobierno del primer ministro griego, Giorgos Papandreu, reconoció que el proceso era doloroso, pero descartó cualquier marcha atrás.

Además de un enorme déficit, Grecia tiene una deuda pública gigantesca, de unos 300.000 millones de euros, equivalentes al 113% de su PIB.

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