lunes, 1 de agosto de 2011

Trigésimo aniversario de la muerte del general Omar Torrijos - Luis Manuel Arce

Panamá (PL)- Tres décadas después que la nave en la cual viajaba el líder nacionalista, general Omar Torrijos, explotara en pleno vuelo sobre Olé, Cerro Marta, en Coclesito, nunca se han sabido sus causas.

Su prematura muerte hace ahora 30 años, el 31 de julio de 1981 -considerada por la mayoría de panameños magnicidio a manos de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos-, no impidió que los acuerdos para la devolución del Canal de Panamá a sus legítimos dueños, firmados con el presidente James Carter, se concretaran
Torrijos nació el 13 de febrero de 1929 en Santiago de Veracruz, Veragua, en una familia de maestros. Fue activista de la Federación de Estudiantes de Panamá, y en 1952 comenzó sus servicios en la Policía Nacional, que pronto se llamaría Guardia Nacional (GN).

Su formación político-ideológica estuvo marcada por los sangrientos sucesos de 1964, cuando soldados estadounidenses balearon a estudiantes panameños que intentaron izar la bandera nacional en una escuela en territorio de la zona del Canal, lo cual desató una gran masacre.
Pocos años más tarde, el 11 de octubre de 1968, la GN encabezada por Torrijos, apoyándose en amplias masas del pueblo, puso fin al gobierno entreguista de turno, pero Estados Unidos rechazó la posición del nuevo gobernante panameño.
Menos de un año después, en 1969, agentes estadounidenses trataron de apartarlo del poder alentando al ala derecha de la oficialidad de la GN a perpetrar un golpe de Estado. Pero Torrijos lo hizo fracasar.
Bajo su conducción y por su iniciativa, fue aprobada una nueva Constitución que refrendó el establecimiento de una Asamblea Nacional compuesta por representantes de las comunidades, y logró que el Consejo de Seguridad de la ONU se reuniera en su país en marzo de 1973, para discutir lo relativo al Canal.
El Consejo, en su mayoría, se pronunció en favor de las exigencias panameñas y exhortó a Washington, entonces con Richard Nixon como presidente, a revisar su tratado con Panamá, pero el acuerdo fue vetado por Estados Unidos que rechazó la resolución.
Pero Torrijos insistió en su batalla por la recuperación de la vía interoceánica y en septiembre de 1977 logró firmar en Washington los históricos acuerdos Carter-Torrijos según los cuales, a partir del 31 de diciembre de 1999, el Canal sería devuelto en propiedad plena e incondicionalmente a Panamá.
Restaba sólo la ratificación de dichos tratados por el Senado de Estados Unidos, lo que se logró, con cláusulas y enmiendas, el 18 de abril de 1978, con apenas dos votos de ventaja.
Lamentablemente Panamá no pudo impedir la inclusión de dos enmiendas en las negociaciones que afectaban su soberanía. Una otorgaba a los barcos de guerra estadounidenses el derecho al tránsito extraordinario por el Canal en caso de emergencia.
La otra le permitía la intervención militar bajo el pretexto de defender el Canal, incluso después de que éste pasara al control nacional. El 20 de diciembre de 1989, tropas de Estados Unidos invadieron el país con el pretexto de apresar al general Manuel Antonio Noriega.
Con la movilización de 26 mil efectivos, fue entonces la mayor operación militar norteamericana desde la guerra de Vietnam. Los bombardeos indiscriminados dañaron barrios populosos de la ciudad y provocaron la muerte de cientos de civiles. La resistencia panameña fue heroica.
El derramamiento de sangre no les sirvió de mucho, pues al mediodía del 31 de diciembre de 1999 la vía interoceánica pasó a la administración del Estado panameño y desde entonces una sola bandera flamea soberana en la zona, como lo había soñado el general Omar Torrijos.
*Corresponsal de Prensa Latina en Panamá.

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