viernes, 2 de marzo de 2012

Uruguay - PREDICAR CON EL EJEMPLO, NO ES ESCRIBIR

Desde Lascano  Rocha Escribe: Enrique Razetti

El más antiguo de lo libros es La Biblia, yaXnos decía: “Por sus frutos los conoceréis….” (Mateo 7.16, Mateo 7.20), y esta máxima de vida a pesar de sus más de dos mil años, hoy día, se sigue cumpliendo en forma inexorable.
A pesar de lo reiterativo, a pesar de lo obvio que pueda parecer, uno se sigue preguntando que fue de aquel MLN-T, aquel que cobró fama, aún fuera de fronteras, llevando adelante acciones que contrariaban a la “legalidad” imperante de una época obscura, una lucha que inexorablemente reivindicaba aquella síntesis de José Artigas de que “Los más infelices fueran los más privilegiados”.

Se me dirá que mucho es el tiempo que ha pasado desde allá hasta acá, pues, a pesar de reconocer que estos actuales dirigentes, de lo que es el sector mayoritario de este gobierno “progre”, son los mismos personajes de otrora, y se siguen llamando igual, y frente a la gente siguen pretendiendo “vender” estas mismas posturas que en el pasado los adornó de una aureola casi romántica podríamos decir, en lo que fue una lucha inclaudicable por sus compatriotas más postergados. Los tiempos pasaron, los “Robin Hood” de aquellos tiempos hoy alcanzaron el gobierno, a través de mecanismos democráticos, justicia es reconocerlo, recibiendo para ello una adhesión impresionante de una ciudadanía agotada por el sufrimiento y la postergación, la que indudablemente les dio su apoyo por todo lo que ellos representaban, por todo lo que ellos significaban, y fundamentalmente por todo lo que ellos prometían Naturalmente para el logro de estas concreciones hubo que “poner toda la carne en el asador”, hubo que “comer algún pan podrido”, hubo que “cuadrarse ante más de un milico”, pero también fue necesario “abrazarse con las cruceras”. Y señalo a todas estas afirmaciones entrecomilladas pues, naturalmente no son mías sino que por el contrario son transcripciones literales del “Pepe” y de otros pregoneros de este por hoy día deslucido Movimiento. Evidentemente, muchas son las cosas que han cambiado, Uds. lo saben, “como te digo una cosa, te digo la otra”, pero abundar en esta enumeración, además de largo sería ocioso y reiterativo y hoy y acá no corresponde.

Lo que no puedo evitar es que me venga a la memoria aquello de los “Tupamaros de 4 x 4”, popularizado por el compañero Jorge Bonaldi, eso es tal cual, son esas adhesiones de último momento que se subieron a un carro, que a pesar de que ya se desdibujaba y transaba abruptamente, aparecía sin embargo, como “favorito” en la carrera electoral.
Acá en Lascano, donde más allá de estar lejos, también convivimos con la trágica realidad nacional, hemos vivido una instancia del tipo de esas cosas que uno como que sigue sin creer que puedan pasar. Un compañero, vecino de esta localidad y representado por nuestra AJULA, el “Tola” Fernández” trabajador rural, hoy con 62 años, tiene más de 40 años de actividad trabajando en un mismo establecimiento, establecimiento éste que es propiedad del Dr. Osnidio Silvera, connotado dirigente local del MPP, integrante del Municipio Lascanense y sobrino político del actual Intendente Artigas Barrios.
En pleno cumplimiento de sus tareas, el “Tola” sufrió un grave accidente de trabajo lo que le aparejó problemas de motricidad que demandan operaciones de trasplante de cadera y que naturalmente lo inhiben para el desempeño de tareas rurales, las que constituyen la actividad que ha desarrollado a lo largo de toda su vida.
Esta situación tuvo lugar a mediados del año pasado y ante estas circunstancias, “el patrón” (el aludido Osnidio Silvera), le manifestó que no lo iba a precisar más y como que por ahí quedó la cosa.
Cuando el compañero nos manifestó lo que le había ocurrido, nuestra AJULA le aportó un profesional para que lo defendiera, la Dra.Silvana Lorenzo quien lo representó y lo representa, en lo que entendímos era un reclamo laboral de absoluta justicia para con el compañero. Los tiempos, en estos casos – y vaya que muchos de Uds. deben de saberlo bien – siempre además de ser extremadamente largos obran en beneficio del demandado (el patrón), y en detrimento del demandante, del trabajador. Fernández, enfermo y por ende sin poder trabajar en lo de él, sin contar con su salario por bastante más de medio año, un salario del que si bien se aportaba al BPS por $ 8000 y pico estaba fijado por el laudo correspondiente en $ 12.000, un trabajador debiendo vivir bajo la asistencia de amigos y conocidos, que de esos si tiene muchos, porque se los ha ganado en buena ley, desde su postura y su actuar de honestidad y sinceridad siempre.
Y por otro lado el patrón, un patrón discutiendo por migajas de un pan, del que no caben dudas que Fernández lo ha ganado ya, muchas veces, a lo largo de 42 años de trabajo honesto y fiel. Y este patrón, sin ningún tipo de apremios económicos, aportando por debajo del laudo, especulando con el tiempo, dilatando los trámites al máximo, salteando audiencias para ganar más tiempo, abusando de su poder económico y de su superioridad intelectual y logística en el manejo de estas instancias “legales”, el patrón desgasta y horada la resistencia del trabajador, así como la gota horada a la piedra por su constancia, en este caso una constancia para aprovecharse de la indefensión de un trabajador que se ha quedado lisiado por cumplir tareas a su servicio. Y en estas condiciones, el final era casi previsible, y no podía ser otro que Fernández terminara aceptando finalmente, una parte absolutamente menor, con respecto a lo que era un reclamo mínimo, y absolutamente justo. Claro, Uds. podrán pensar y razón no les faltaría, estas cosas son así, estas cosas pasan y hasta capaz que podrían agregar, estas cosas siempre han sido así.
El punto es que acá se sigue sin cambiar nada, seguimos en un Uruguay en el que en suma tus derechos son directamente proporcionales a tu peso económico y en el que si nada tienes, nada podrás reclamar, y vaya si tendría razón Martín Fierro cuando nos decía que “La ley es como la telaraña, atrapa al bicho chico, pero siempre deja pasar al grande” Pero además, de todo este relato, aún nos queda una reflexión por hacer, vean Uds. de donde viene la cosa en este caso, porque, el patrón no es ni un latifundista de filiación blanca o colorada, el patrón no es un latifundista sin filiación, no, de ninguna manera, el patrón en este caso es un connotado dirigente del MOVIMIENTO DE PARTICIPACIÓN POPULAR - Lista 609, de ese mismo Movimiento que dice que “lucha en pos de la justicia social”. Entonces, y para terminar, debemos pensar en el título de este artículo, y debemos concluir que definitivamente se están cayendo, o se han caído los últimos jirones de una careta que ya no puede engañar a nadie más, capaz que se cae tan bajo porque se paralelamente se sube cada más alto en lo que es un inmenso pedestal de arrogancia.  

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