domingo, 12 de junio de 2011

Entrevista con Carlo Rubbia, premio Nobel de Física, en vísperas del referéndum sobre energía nuclear en Italia

Energía nuclear: razones para rechazarla y las alternativas

Antonio Cianciullo
La Repubblica
Carlo Rubbia
Traducido por Gorka Larrabeiti
"Fukushima fue una gran sorpresa porque puso de manifiesto lo poco que tenían que ver las previsiones con los hechos. Fue una lección y es peligroso no aprender de las lecciones, especialmente para un país como Italia que tiene muchos problemas en común con Japón. No sólo la sismicidad, sino también los tsunamis producidos por terremotos, como la ola gigante que destruyó Messina en 1908. ¿Es razonable hacer una central nuclear en Sicilia? ".
Carlo Rubbia, Premio Nobel, que inventó el proyecto piloto para la energía solar termodinámica, observa el panorama energético tres meses después de un accidente nuclear que aún no ha acabado.
- Después de Fukushima todo el mundo se pregunta por el futuro de la energía nuclear y países como Alemania y Suiza han decidido salir del club del átomo.
En cambio, el gobierno italiano quiere regresar. ¿Le parece una buena decisión?
- "No se puede responder con un sí o un no. Hay que examinar los problemas partiendo una cuestión fundamental: cuánto dinero hace falta y quién lo pondría. Se dice que una central nuclear cuesta entre 4.000 y 5.000 millones de euros, pero sin considerar los costes precedentes ni los posteriores, es decir, los gastos necesarios para el enriquecimiento de combustible y para la creación de un depósito geológico de residuos radiactivos como el que los estadounidenses han tratado de hacer sin éxito gastando 7.000 millones de dólares en Yucca Mountain".
- ¿Cuánto costaría el plan italiano cuyo objetivo es sacar del átomo el 25% del consumo eléctrico?
- "Para lograr tal objetivo, una de dos: o se alcanza el objetivo o es inútil comenzar, ya que sólo se crean problemas pero ninguna ventaja. Harían falta unas veinte centrales, y entonces deberíamos imaginar un costo directo de alrededor de 100.000 millones de euros. La cuestión, como le he dicho, es quién los pone encima de la mesa."
En todo el mundo, el capital privado tiende a mantenerse lejos de la energía nuclear. Les asusta el riesgo.
"Así es. En los países que han apostado por la energía nuclear esta decisión ha sido financiada, de un modo u otro, por el Estado, y a menudo porque el Estado estaba construyendo bombas atómicas. Por eso las centrales francesas han costado tres veces menos que las alemanas: la mayor parte de las inversiones en infraestructura fueron sufragados por la Force de frappe [fuerza de disuasión nuclear francesa, N.d.T.]. Ahora bien, si en Italia - y sería una novedad - hay empresas privadas dispuestas en este sector, que den un paso al frente. O de otro modo, habrá que decir con honradez que el dinero saldría de los impuestos. " - Alemania ha decidido cerrar las centrales nucleares, ya que considera más conveniente para invertir en energías renovables. ¿Comparte esta opinión?
-"He hablado largo y tendido con quienes han tomado esta decisión. Ha sido un paso importante porque el futuro es ese, pero hay que tener en cuenta los plazos de la operación: a las fuentes de energía renovables para funcionar a pleno rendimiento, quitandoles porcentajes importantes a los combustibles fósiles, todavía les hacen falta unos 10 ó 15 años. Debemos, pues, pensar en una transición."
Por eso el centroderecha italiano habla de energía nuclear.
"No digamos bobadas. Si se aprobara hoy la construcción de una central nuclear, estaría lista en 10-15 años, al final del período de transición. Necesitamos sistemas con un bajo impacto ambiental y tiempos rápidos de construcción. Pienso en una combinación en la que el aumento de eficiencia desempeña un papel importante, el sol y el viento crecen y se da espacio a dos fuentes que pueden producir inmediatamente a bajo costo. "
- ¿Cuáles?
- "Ante todo el gas, que ha alcanzado una eficiencia del 60 por ciento y produce una cantidad de dióxido de carbono dos veces y media menor que la de carbón; el kilovatio-hora cuesta poco y las centrales se construyen en tres años. Luego está la energía geotérmica, cuya contribución en el mundo de hoy equivale a la de 5 plantas de energía nuclear. Italia tiene un tremendo potencial en el área entre la Toscana, Lazio y Campania, y la utiliza de modo muy parcial: se puede hacer más a precios muy asequibles. Del potencial geotérmico en esta área se puede obtener la energía suministrada por las cuatro centrales nucleares contempladas en el primer paso del programa nuclear. Se puede hacer ya mismo y sin riesgos".
Fuente: La Repubblica.it

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