viernes, 3 de junio de 2011

SOY EL VENADO DE ROCHA Y ANDO CLANDE... (dedicado al Sr. Presidene Mujica)

Miedo "Cerval"
"aprendí todo lo bueno,
aprendí todo lo malo..."
Las 40 de Garrido y Grela
hace unos cuántos años yo cazaba...
esas cosas que una aprende desde chico
-la canoa la carpa el campamento las armas
el fogón siemprevivo la caldera la carne...
(también se aprende a no matar al pedo:
si hay hambre mate y coma y alimente a sus hijos si no hay hambre no joda / deje en paz a los bichos...
si le chifla la panza mate chancho
mate capincho mulita una oveja si cuadra
-carnear ajeno es una ley terrible del dios de los harapos-
coma aperiá coma panal o coma águila
y si tiene que atracarle a un venado
-si no hay salto,
métale bala:
el hambre es de lo más hereje cuando apreta sin asco...)
(yo lo ví en el semblante de esos rostros famélicos
de la multitud de andantes
que andan de a puñado por los montes del cebollatí
comiendo mierda
para acá de “la 8” porque para allá-pa´ los arrozales- está todo envenenado...)
pero si todo anda bien disfrute el monte
no le altere su paz ni su equilibrio
y mucho menos por unos pesos flacos
con tiritos muy crueles de turistas...
hace unos cuántos años yo cazaba...
tengo paredes llenas de trofeos:
pieles colmillos cráneos cornamentas
cabezas de jabalí cuernos de axis y algún guazubirá que maldita la hora...!!
una vez
por fray bentos
temporada de caza
-“hunter bwana” acampado con puchero seguro
-arroz fideos galleta una pata de cordero-
le puse la mira del baikal
a una venada adulta espléndida con dos crías...
toda mi sangre estaba agazapada en la primera falange y en el ojo:
ya le ví la cabeza colgando en panoplia lustrada
y ya me ví contando la emoción la aventura la buena puntería...
no me acordé de bambi y de su madre
(quedaría tan linda esa cabeza colgando en mi pared...!!)
y no pude apretar la “cola del disparador”...
se me aflojó hasta el pulso
pensé en aquella vez
en la que tuve
la cabeza –la nuca- del comisario otero
en la v de la victoria de la mira perfecta
de aquel fusil checo de gatillo al pelo
y bastaba un leve roce de mi dedo índice:
y chau pinela chau otero chau mastín perseguidor de compañeros...
(pero no fue
no era
la hora de ajusticiar
era de seguimiento
de relevarle las rutinas de movimiento al cancerbero
pa´l momento oportuno
y éste no era el momento...)
las dos veces bajé el arma
y no sé si es en buena hora o mala hora que lo hice:
el comisario otero pudo escribir sus memorias
y la venada aquella seguirá retozando por los campos del río negro...
por eso
como te digo una cosa te digo la otra
señor presidente / señor compañero
soy el venado de los arenales de barra de valizas
soy el guazuvirá escondido en la forestal en silencio
soy el que tiene miedo
ese miedo “cerval” que lleva mi nombre
y por eso tiemblo...
yo sólo sé una cosa
y la aprendí corriendo:
cuando largue sus perros
señor presidente / señor compañero
su perra renga no me alcanzará
y me alegro...
miguel ángel olivera
“el cristo”

Ir arriba

ir arriba