miércoles, 30 de diciembre de 2009

EL VALIOSO TIEMPO DE LOS MADUROS

Mario de Andrade -
Poeta, novelista, ensayista brasileño y musicólogo.


Conté mis años y descubrí que
tengo menos tiempo para vivir de
aqui en adelante que el que viví
hasta ahora.

Me siento como aquel chico que
ganó un paquete de golosinas: las
primeras las comió con agrado
pero cuando percibió que
quedaban pocas, comenzó
a saborearlas profundamenente.

No tengo tiempo para reuniones
interminables donde se discuten
estatutos, normas, procedimientos
y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar
absurdas personas que a pesar de
su edad cronológica no han
crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con
mediocridades. No quiero estar en
reuniones donde desfilan egos
inflados. No tolero un ventajero y
un manipulador. Me molestan los
envidiosos que tratan de
desacreditar a los más capaces
para apropiarse de sus lugares,
talentos y logros. Detesto si soy
testigo de los defectos que genera
la lucha por un cargo. Las
personas no discuten contenidos,
apenas los títulos. Mi tiempo
es escaso como para discutir títulos.

Quiero la esencia, mi alma tiene
prisa ... sin muchas golosinas en
el paquete ... quiero vivir al lado de
gente humana, muy humana, que
sepa reír de sus errores, que no
se envanezca con sus triunfos,
que no se considere electa antes
de hora, que no huya de sus
responsabilidades, que defienda
la dignidad humana y que desee tan
sólo andar del lado de la verdad y la honradez. Lo esencial es lo que
hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente que
sepa tocar el corazón de las
personas, gente a quien los golpes
duros de la vida le enseñaron a
crecer con toques suaves en el
alma. Sí, tengo prisa, por vivir con
la intensidad que sólo puede dar la
madurez. Pretendo no
desperdiciar parte alguna de las
golosinas que me quedan; estoy
seguro que serán más exquisitas
que las que hasta ahora que he
comido.

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